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PNV y Bildu acusan a Podemos de tener “vértigo” al nuevo estatus

El secretario general de Podemos Euskadi, Lander Martínez, reflexivo, junto a Joseba Egibar y Maddalen Iriarte, en un acto anterior.Foto: J. Muñoz

Egibar critica que la formación morada no ha sido capaz de negociar “bajo presión”

Miguel Aizpuru - Domingo, 20 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La negativa de Elkarrekin Podemos a seguir negociando el nuevo estatus de autogobierno ha causado estupor en los grupos parlamentarios del PNV y EH Bildu, que acusan a los de Lander Martínez de tener “miedo escénico” y “vértigo” a acordar un nuevo Estatuto. La coalición morada anunció el viernes por sorpresa que se retiraba de la mesa, lo que ha crispado la relación con las dos formaciones nacionalistas, que aseguran que tenían un acuerdo cerrado a tres bandas, lo que Podemos niega.

Así las cosas, el portavoz parlamentario del PNV, Joseba Egibar, acusó a Elkarrekin Podemos de actuar con “cierto miedo escénico” y de no saber hacer frente a las presiones. “Negociar bajo presión política mediática a algunas formaciones políticas les afecta más que a otras”, dijo. Por su parte, el dirigente de EH Bildu, Iker Casanova, se mostró “sorprendido e incluso decepcionado” con la actitud de la coalición morada e insistió en que había un acuerdo cerrado entre los tres grupos. “Cada partido es soberano y puede llegar a los acuerdos que estime oportunos, incluso luego retractarse de los acuerdos a los que llegue, pero no tiene derecho a faltar a la verdad. Había un acuerdo, al que se llegó el miércoles por la tarde en Gasteiz”, reveló.

De esta manera, PNV y EH Bildu se quedan solos en la defensa del nuevo estatus, aunque con una mayoría clara para poder sacar adelante su proyecto en el Parlamento. Sin embargo, sumar fuerzas para un acuerdo más plural que incluyera a formaciones no nacionalistas ha resultado ser imposible tras el cierre en banda de Elkarrekin Podemos. En la tertulia parlamentario de ayer en Radio Euskadi, en la que participaron representantes de todos los grupos políticos, se evidenció el malestar de las formaciones abertzales con los morados.

Joseba Egibar admitió que el texto no estaba del todo cerrado con Elkarrekin Podemos, pero aseguró que existía una “proximidad de posiciones” y un apoyo “al grueso” del escrito. El dirigente jeltzale cree que en la ruptura del acuerdo se ha cruzado “el fuego mediático” existente alrededor de la formación morada. “Se presiona en una u otra dirección y, al final, se alteran las posiciones propias. Eso es lo que ha sucedido”, apuntó. Además, Egibar defendió que el proyecto de nuevo estatus es “absolutamente democrático y fija sus bases en una realidad concreta y en un pueblo concreto, que quiere desarrollar su futuro” y que necesita “una radical modificación con el actual estado de cosas”.

El también presidente del GBB añadió que le resulta “verdaderamente frustrante” que el PSE, socio de Gobierno del PNV, hable en relación al nuevo estatus de “escenarios apocalípticos, no respete el juego de mayorías que se da en el Parlamento Vasco y no se sume siquiera a respetar lo que una mayoría pueda proponer”. En esta línea, lamentó que socialistas y populares quieran “practicar el veto desde el minuto uno aquí”, cuando saben que el texto que se apruebe en la Cámara vasca tendrá que negociarse después con el Estado.

“Razones que no son verdad” EH Bildu se unió también a las críticas a la formación que lidera Lander Martínez por su espantada de la mesa de negociación. Según el parlamentario de la coalición abertzale, Iker Casanova, los tres partidos iban a “votar favorablemente al conjunto del acuerdo” y Podemos se reservaba la opción de hacer un voto particular a dos puntos del documento. “A ese acuerdo se llegó en Gasteiz, y luego, fuera de ese marco, no sé si en Madrid o en otro marco de Elkarrekin Podemos, se decidió que ese acuerdo no era válido, justificando no solo la ruptura del acuerdo, sino dando razones que no son verdad, en el sentido de decir que tenía una insuficiente carga de los derechos sociales”, criticó Casanova, que cree que al partido morado le ha dado vértigo “ver escrito sobre blanco lo que ha venido diciendo en los últimos años” sobre Estado plurinacional y derecho a decidir.

Sin embargo, el dirigente abertzale consideró que “nada está roto, ni mucho menos” en el camino para un nuevo estatus, “porque el proceso va a seguir adelante y es una oportunidad histórica” a pesar de los obstáculos. “Creo que tenemos que hacer un esfuerzo por naturalizar y desdramatizar estos desencuentros”, matizó.

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