Crítica

El peso y el poso de un bosquejo

Por Harri Fernández - Domingo, 20 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Coinciden Muguruza y Madina en Los puentes de Moscú/Zubigileak que desde la declaración de cese de la violencia por parte de ETA en el año 2011, “todo pesa menos, hasta las palabras”. No solo ellas, también los libros, como el que ha publicado Zapico. La última obra del asturiano pesa poco, pero eso no significa que tenga poco contenido. Pesa poco porque engancha y es capaz de ser leída de un tirón. Se lee más fácil que Dublinés, que apenas cuenta con 32 páginas más, pero el poso que deja a posteriori no puede desligarse de la propia experiencia de la lectura y de la reflexión que busca. Zapico es valiente y demuestra que es uno de los grandes al no ceñirse solo a la conversación que mantuvieron Madina y Muguruza en casa de este, sino que intenta establecer un paralelismo entre ambos y elaborar un contexto para intentar entender cómo había dos personas que se encontraban en orillas contrarias del mismo río y que se miraban una a la otra, sin poder cruzar. Zapico recuerda a Delisle con su crónica y se convierte en una nota al pie que busca mantener el equilibrio entre la ligereza y el peso, entre el drama y el punto justo de guindilla cómica en un puchero de alubias dentro de un menú del día que hace años parecía imposible. También recuerda a Sacco cuando se cuestiona e interpela al lector sobre el propio relato y reconoce que es tan difícil hablar del conflicto vasco sin caer en las propias trampas, como las que el propio Muguruza parece asumir tras rechazar la violencia de ETA y mostrarse a favor de la lucha indígena del EZLN. Y entre los diálogos del artista y el político, Yoyes,Camus, el bombardeo de Gernika, el atentado a Madina, el hijo de Galindo que escuchaba Negu Gorriak y otros elementos dibujados conforman un cuaderno de bosquejos que quizá pueda llegar a inquietar al lector no acostumbrado. Que esté tranquilo, porque la convivencia es hoy un gran boceto que solo entre todos perfilaremos.