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La familia Auresanz dona su colección al museo Urrelur

Era la voluntad de José Antonio Auresanz, coleccionista donostiarra que vivía en Murcia

Asier Zaldua - Sábado, 19 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

urretxu - Las hijas del coleccionista de minerales y fósiles donostiarra afincado en Murcia José Antonio Auresanz han donado su colección al museo Urrelur de Urretxu. La firma de la donación se llevó a cabo ayer, con motivo del Día Internacional de los Museos.

En el acto tomaron parte María Eugenia Auresanz, hija del coleccionista, Javier Aguado, impulsor del museo Urrelur, Jon Luqui, alcalde de Urretxu y Maialen Fidalgo, concejal de Cultura.

Luqui comentó que el Día Internacional de los Museos de este año es muy especial, debido a la donación. “En Urretxu tenemos dos museos: uno sobre las abejas, Aikur, y otro centrado en los minerales y fósiles, Urrelur. El de hoy es un día especial, pues celebramos el Día Internacional de los Museos con una donación”.

Agradeció su labor a la familia Aguado y a los coleccionistas que participan en la feria de minerales y fósiles de Urretxu. “La gente que viene a la feria del frontón y disfruta de Urretxu y su entorno es gente muy especial. Están obsesionados con este tema. Gracias al trabajo iniciado por la familia Aguado, nos encontramos con regalos como este. Javier Aguado fue a Murcia con su furgoneta, a lo Flash Gordon, para traer la colección donada. El año pasado, una familia de Valladolid donó un mineral de Brasil. Todo esto es gracias al trato que ofrecemos en Urretxu a los coleccionistas”.

Auresanz dio las gracias al Ayuntamiento, al museo y a Aguado, por haber hecho posible que se haya cumplido el deseo de su padre. “Mi hermana, mi sobrina y yo estamos encantadas. El aita eligió estar aquí. Sabiendo cómo era, seguro que está feliz”.

Aguado se mostró agradecido. “Nos llena de satisfacción que la gente considere que este es un lugar idóneo para dejar su colección”.

Fidalgo invitó a todos los guipuzcoanos a visitar el museo Urrelur. “Este museo tiene más de 30 años y es un museo vivo y accesible. Evoluciona constantemente y es muy interesante tanto para los expertos como para los que se acercan por vez primera al mundo de los minerales y fósiles. Hoy por la tarde (por ayer), por ejemplo, habrá un taller sobre los volcanes. Servirá para acercar ese mundo a los niños”.

Luqui tiene claro que a este museo le espera un gran futuro. En 30 años no ha dejado de mejorar y de crecer y considera que va a seguir siendo así. “Dentro de poco vendréis al ayuntamiento a pedir más espacio y habrá que ir pensando en algo”, concluyó.

Por de pronto, este año se van a llevar a cabo diversas mejoras. Se va a mejorar la señalización horizontal. Gracias a esta señalización, los visitantes podrán visitar de forma autónoma el museo. También se va a actuar en el rincón de las fluorescencias. En ese espacio hay minerales que con la luz ultravioleta cogen colores llamativos. Gracias a las mejoras, la belleza de estos minerales se apreciará mejor que nunca.