“Espero que la Bienal sirva para mostrar la calidad del arte vasco”

peio aguirre es autor del proyecto que representará a españa en la bienal de venecia, basado en el trabajo de los artistas vascos

Araitz Garmendia - Sábado, 19 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

donostia - El comisario de exposiciones Peio Aguirre (Elorrio, 1972) es el autor del proyecto que representará a España en la próxima Bienal de Venecia, que se celebrará del 11 de mayo al 24 de noviembre de 2019. Se trata de un trabajo que se plantea como una exposición realizada mediante un diálogo entre los artistas vascos Itziar Okariz y Sergio Prego en torno a la economía política del cuerpo.

Según adelanta el propio comisario, la meta es “poner en relación a dos creadores que se conocen bien y que han crecido en paralelo en el mundo del arte en los últimos 25 años. No es, por lo tanto, una colaboración en el sentido de llevar a cabo una misma pieza, sino que cada uno va a hacer su propia obra siguiendo la lógica y la pauta que ha marcado su carrera y su trayectoria”.

De hecho, el ganador del proyecto explica que “la materialización de sus trabajos es distinta, pero ambos están interesados en disciplinas similares -por ejemplo, la literatura de ciencia ficción-, o en elementos de la cultura popular como la música electrónica o experimental, la fotografía, el cuerpo...”. Esa similitud viene unida a que la donostiarra Okariz y Prego se conocieron en sus años de estudiantes en la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU, por lo que “los referentes culturales que han vivido o que utilizan en sus piezas están muy cercanos”, recuerda Aguirre. Okariz y Prego “se relacionarán y generarán espacios de convivencia y autonomía” en la 58ª Exposición Internacional de Arte de Venecia, según cuenta Aguirre, en un proyecto entre dos autores, algo que no se sucedía en el Pabellón Español desde 2001, a pesar de que “fue algo habitual en los años 90”. Más de dos décadas después, el comisario tuvo “una intuición” y decidió unir a ambos autores. “Luego miré hacia atrás y vi que había muchos antecedentes y que fue una decisión habitual durante una época, aunque posteriormente se ha tendido más a realizar exposiciones individuales”, explica.

En cuanto a la elección de Okariz y Prego como creadores del proyecto, Aguirre tenía claro que debían ser ellos: “Hay un precedente, ya que hace seis años, en 2012, fui convocado a presentar un proyecto para la Bienal, y entonces fue uno individual, con Sergio, que no salió. Este año cuando recibí la llamada pensé que había que retomar la idea pero actualizarla y hacerla más arriesgada”.

Es la primera vez que el Ministerio de Asuntos Exteriores, encargado de la representación estatal para este evento, selecciona a los participantes a través de un jurado que Aguirre define “de altísimo nivel”. De hecho, estuvo integrado por Nuria Enguita, directora del Bombas Gens Centre d’Art;el comisario Iñaki Martínez;el filósofo feminista Paul B. Preciado;la directora del Jeu de Paume de París, Marta Gili;el director del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M), Manuel Segade;el director de Relaciones Culturales y Científicas del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación-AECID, Roberto Varela;y la directora general de Acción Cultural Española, Elvira Marco. Este equipo valoró la propuesta de Aguirre por “su especificidad del diálogo que los artistas establecen con la arquitectura y el contexto del Pabellón Español”.

“Estamos satisfechos, nos ha escogido un grupo muy interesante y completo. Había confianza en salir elegidos porque había ambición, que creo que es la única manera de abordar algo así. Hay que presentarse convencido de que el proyecto puede salir adelante y, afortunadamente, así ha sido y estamos muy contentos”, afirma el comisario. La propuesta es arriesgada, en palabras de Aguirre, pero “el arte es un sistema cambiante donde la novedad y la especificidad se valora mucho”.

Su meta Uno de los objetivos que se ha marcado el de Elorrio para la Bienal es que “los nombres de Okariz y Prego y su trabajo empiecen a conocerse entre el público general”. El comisario reconoce que los dos creadores tienen “mucho prestigio dentro del contexto del arte y especialmente en Euskadi”, donde ambos han ganado el premio Gure Artea y están representados en diferentes museos y colecciones. “No obstante, a veces los autores contemporáneos no llegan al grado de popularidad que otros agentes tienen en otras disciplinas, como la música, el cine o la literatura, por eso me gustaría que esta cita sirviese para normalizar el arte contemporáneo y para mostrar la vitalidad y la calidad de los creadores euskaldunes que están ya en edad de madurez y consolidación”, agrega Aguirre. Por ello, confiesa que “los máximos protagonistas deben ser los artistas, por lo que su trabajo tiene que estar siempre por delante en el proyecto. Yo como comisario, voy a trabajar para que así sea y para llevar a cabo la mejor exposición posible”.

Itziar Okariz, por su parte, se siente aliviada por tener un año entero para trabajar juntos en el “complejo” proyecto de la Bienal. “Previamente a empezar una obra no puedo decir dónde terminará, porque entonces sería una labor mecánica, y el mundo del arte es justamente lo contrario, un mundo en el que no puedes predecir los resultados”, aclara la artista. Sin embargo, con Sergio “no sé si es más importante sacar los puntos en común o lo que nos diferencia;lo que sí sé es que cada uno ha tenido su sitio y ha respetado el lugar del otro y su identidad”.