El palacio de reyes quiere ser popular

La salida de Musikene dejó vacíos dos tercios de los espacios alquilables de Miramar, por lo que el complejo creará visitas guiadas y mejorará su espacio hostelero con el fin de que tanto los ciudadanos como los congresos y reuniones lo llenen de actividad.

Un reportaje de. Carolina Alonso. Fotografía A. Garcia - Viernes, 18 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El palacio de Miramar, que se inauguró como casa de verano para la reina María Cristina en 1893, quiere hacerse más popular a sus 125 años y abrir sus puertas a los donostiarras y resto de ciudadanos, abandonando el rostro elitista que, aún hoy, ofrece a muchas personas. Hasta el momento, solo las personas que han sido invitadas a distintos acontecimientos, los alumnos de los cursos de verano, de Musikene y otros, así como los trabajadores de las oficinas que tienen su sede en el palacio han podido conocer la totalidad del llamativo interior de la casa de estilo inglés que fue construida para la realeza en uno de los montículos con mejores vistas de la bahía. Los jardines diseñados por Pierre Ducasse fueron durante décadas de uso privado y solo desde 1972, cuando el Ayuntamiento compró la finca, se abrieron para todos los ciudadanos.

La puesta en marcha de visitas guiadas, para desvelar el interior de un conjunto que puede suscitar la curiosidad de cualquier ciudadano local o foráneo, es una de las propuestas que se pondrán en práctica para dar a conocer la instalación. La reciente Bienal de Arquitectura Euskadi Mugak, que reunió a 30.000 asistentes, fue la excusa para muchos para acercarse a conocer las salas más recónditas del interior del palacio.

Otro de los objetivos que se ha fijado el consorcio que gestiona la instalación (Gobierno Vasco, Diputación de Gipuzkoa y Ayuntamiento de Donostia) es la atracción de más congresos de pequeño tamaño así como de otro tipo de encuentros, desde las ceremonias de bodas hasta las presentaciones de productos, fiestas, reuniones, etc... Las instituciones han descartado además definitivamente la idea barajada en los últimos meses de destinar un pabellón del complejo a hotel, tal y como informamos ayer. La idea, sugerida como modo de lograr ingresos con los que compensar la pérdida de fondos motivada por el traslado a su nueva sede del Conservatorio Superior de Música, Musikene, ha sido desaconsejada por los estudios encargados a Ikertalde y Ope Consultores. Por el contrario, estas firmas han destacado la necesidad de mejorar la actual cafetería del recinto, de modo que suponga un atractivo añadido para quienes pretendan alquilar alguno de los espacios libres en las dependencias del palacio de Miramar.

3.400 metros cuadrados El edificio tiene unos 6.000 metros cuadrados pero solo algo más de la mitad, 3.400 metros cuadrados, son alquilables para reuniones de todo tipo, ya que no computan las abundantes escaleras y pasillos que recorren la construcción. Las aulas de Musikene, hasta el año 2016, ocupaban todo el edificio menos la planta noble durante el curso, lo que suponía cerca de dos tercios de la edificación. Este espacio está ahora vacío para albergar congresos, reuniones, cursos, banquetes, bodas, fiestas, etc... Por lo demás, el palacio de Miramar está ocupado en los meses estivales por los Cursos de Verano y, cuando estos hacen su descanso, por el Salón del Esoterismo, un clásico del recinto. Además, la Sociedad de Estudios Vascos dispone en el complejo de sus propias oficinas, de unos 250 metros cuadrados, y mientras que las de los Cursos de Verano disponen de 150 metros y Jakiunde tiene otras similares.

Las distintas dependencias que están listas para albergar congresos y reuniones en el palacio de Miramar tienen distintos tamaños. Por ejemplo, la sala Julio Caro Baroja, de 180 metros cuadrados de superficie, puede convertirse en una clase para 195 personas. El Comedor Real, de 120 metros cuadrados, puede albergar a 90 alumnos. El salón de música, de 115 metros, es apto tanto para 80 personas si se organiza un curso como para 120 invitados si se celebra un cóctel o para 100 personas, en caso de banquete. El Salón Blanco, el Salón de Madera y el Petit Salón, con dimensiones de entre 80 y 93 metros cuadrados, por su parte, tienen cabida para grupos más reducidos, de entre 60 y 90 personas, según el tipo de reunión que se organice.