Garrone emociona en Cannes con su enfoque humanista de la violencia

Jun Jong-Seo, Yeun Steven, Yoo Ah-In y Chang-Dong, equipo de ‘Burning’.

El italiano narra una historia sobre el miedo y el deseo de ser querido por los demás

Alicia García de Francisco Sebastien Nogier/Franck Morichon/Efe - Viernes, 18 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

cannes - El italiano Matteo Garrone logró ayer emocionar al Festival de Cannes con su enfoque humanista de la violencia en Dogman, un filme inspirado en un sórdido caso real y protagonizado por Marcello Fonte, que se ha convertido en el favorito al premio a mejor actor por una soberbia interpretación. Una película, que participa en la competición oficial de Cannes, y que está centrada en el miedo y en el deseo de ser apreciado por los demás, explicó en rueda de prensa Garrone, que reconoció que es una historia que puede retratar la situación actual de su país, pero negó cualquier intención política.

“Puede que haya un componente político, pero ha sido a pesar de mí”, aseguró. Su enfoque, insistió, es “más humanístico”, para demostrar que “la violencia puede contagiar a cualquiera de un momento a otro”. Y aunque uno de los guionistas, Massimo Gaudioso, sí consideró que puede ser una “alegoría” de la Italia actual, Garrone insistió en que es un filme universal. “Estamos aquí para ver si esta película puede transmitir emociones a personas de otros países del mundo”, agregó. Un filme que se adentra en la violencia en la que vive Marcello (Fonte), un hombre débil e influenciable, que se dedica a cuidar perros y que está sometido por su amigo Simoncino (Edoardo Pesce), un delincuente de poca monta que le obliga a participar en sus golpes y le trata de forma denigrante. Dos actores que hacen un trabajo impresionante, especialmente Fonte, que logra que su personaje no pierda su inocencia pese a todo lo que le pasa, según resaltó Garrone.

Una especie de Buster Keaton, casi un personaje del cine mudo, que habla poco y que es “totalmente reinventado” respecto al protagonista de los hechos reales, un brutal asesinato que conmocionó Italia a finales de los años 80. Garrone empezó a pensar en llevar esa historia al cine hace trece años pero en el proceso se fue separando de los hechos reales para impedir que el protagonista se convirtiera en un monstruo.

El caso real fue mucho más cruel, con torturas que no aparecen en la ficción, resaltó Garrone, que estaba obsesionado con que Marcello mantuviera “su dulzura y humanidad” pese a todo, que la idea que le guiara no fuera la venganza. “Marcello no es violento, pero tiene que sobrevivir” y ese conflicto el que quería explorar el realizador, el de un personaje lleno de contradicciones. “No quería que fuera un filme sórdido y sangriento”, agregó. Es más una historia sobre la eterna lucha del débil contra el fuerte, precisó el realizador de títulos como Gomorra (2008) y Reality (2012), ambos galardonados con el Gran Premio del Jurado de Cannes. Un director “que no busca banalizar y que no se conforma. Quiere profundizar y también escucha para entender”, afirmó Fonte.

‘burning’ El realizador surcoreano Lee Chang-dong presentó ayer Burning, una película misteriosa y brillante que mantiene un pulso con el espectador, al que reta en un juego de confusión inspirado en Haruki Murakami y William Faulkner. Un filme en el que ha dejado espacio para que el espectador descubra e interprete muchos elementos ambiguos que ha dejado en la narración, explicó Lee en rueda de prensa. Una especie de triángulo amoroso con esencia de thriller que se inspira en el relato Barn Burning, de Murakami, que a su vez realizó un versión libre de una obra del mismo título de Faulkner. Protagonizada por Yoo Ah-in, Yeun Steven y Jun Jong-seo, Burning narra la relación de dos jóvenes de pocos recursos y la aparición de un hombre rico en la vida de ambos.

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