Iosune Irazabal Directora del centro miguel altuna lanbide heziketa de bergara

“Que nos hayan elegido para lanzar el txupinazo es un reconocimiento a los 90 años de historia del Miguel Altuna”

Miguel Altuna Lanbide Heziketa lanzará mañana el cohete que abrirá los Pentekostes de Bergara. El centro de FP cumple nueve décadas de trayectoria

Anabel Dominguez - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

bergara - Con 90 años a sus espaldas, el instituto de FP Miguel Altuna tiene la mirada puesta en las instalaciones que el próximo curso estrenará en la vaguada de la Mayc. El buque insignia de la Formación Profesional en Debagoiena se prepara para dar el salto a una nueva etapa, sin olvidar estas nueve décadas de historia en las que ha sabido afrontar sucesivos retos, embarcarse en proyectos de innovación y adaptarse a las necesidades de las empresas de la comarca, gracias a la implicación de numerosas personas. Mañana (20.00 horas) una representación del centro saldrá al balcón consistorial para prender la mecha festiva que abrirá la veda de cinco jornadas de asueto y diversión.

¿Cómo recibieron la noticia de que el Miguel Altuna había sido elegido txupinero de los Pentekostes 2018?

-Al principio fue una sorpresa, no nos lo esperábamos. Pero a medida que se va acercando la fecha, está resultando una experiencia muy bonita (sonríe). Nos ha hecho hacernos la siguiente pregunta: ¿Por qué al Miguel Altuna? Es un centro que cumple 90 años y que está en un proceso de cambio importante, por ello, este gesto nos ha parecido un reconocimiento por parte de la comisión de fiestas. Lo importante es la institución, por la que en todo este tiempo ha pasado mucha gente. Hemos invitado a exdirectores, a profesores y trabajadores que son de Bergara o se sienten muy unidos al municipio.

¿Quiénes estarán en el balcón consistorial?

-Del equipo directivo, Unai Ziarsolo y Josu Arana -Irazabal se encuentra de viaje por motivos de trabajo y no podrá asistir al acto-, los exdirectores Ina Larrañaga, José Mari Larrañaga, José Ramón Arakistain y Juan Gallastegi, además de un grupo de unos veinte profesores. Pero, reitero, el txupinero es Miguel Altuna Lanbide Heziketa.

90 años se dicen pronto. ¿De qué salud goza el centro?

-Estamos en un buen momento. En estas nueve décadas ha habido gente que ha trabajado mucho y ha conseguido que aquella Elemental de los inicios haya ido convirtiéndose en Miguel Altuna. Somos un centro vivo, muy activo, que nos enfrentamos a muchos retos. Actualmente, entre la formación inicial y la oferta parcial tenemos 547 alumnos, a los que hay que sumar alrededor de 350 más en la formación para trabajadores en activo y desempleados. Nuestra oferta abarca cuatro familias profesionales -electricidad, mecánica, administración y mantenimiento-, y ocho ciclos formativos, junto con un programa de especialización de forja.

Para despedir una etapa y dar la bienvenida a una nueva, el próximo 9 de junio celebrarán una comida con los protagonistas de este nonagésimo cumpleaños.

-Así es. Será un día especial que queremos compartir con toda la gente que ha pasado por el centro, que tiene numerosos recuerdos y vivencias dentro del edificio actual. Personas que han cursado sus estudios con nosotros, que han trabajado como profesores o personal no docente;a todos ellos está dirigido este encuentro. De 12.00 a 14.30 horas habrá una jornada de puertas abiertas para que visiten las instalaciones de la calle Ibargarai;para decir adiós a aulas y talleres y dar la bienvenida a una nueva etapa, de ahí el lema Agur Elementala. Kaixo Miguel Altuna. Hemos sido un centro educativo muy centralizado en el pueblo, y aunque cambiaremos de ubicación no nos vamos del pueblo, eso que quede claro. El 9 de junio también habrá una comida en el frontón municipal (la inscripción sigue abierta en el 943 767 049).

¿Para cuándo el traslado al nuevo edificio?

-Hay retrasos. En un principio la idea era mudarnos el 1 de septiembre, porque las previsiones apuntaban que la obra civil acabaría en marzo, pero luego se demoró a mayo, y la última fecha, que creo que es la definitiva, es el 19 de junio, que es cuando nos entregarán las llaves. Después de mucho análisis, hemos decido hacer el traslado despacio y bien. Cuando nuestro alumnado empiece las clases en el nuevo edificio tiene que estar todo en perfectas condiciones, y en este punto las conexiones son fundamentales. Así que el próximo curso comenzará en Ibargarai, pero nuestro objetivo es acabarlo en el nuevo inmueble. Por otro lado, quiero destacar que la generación actual vamos a inaugurar unas instalaciones por las que empezó a luchar mucha gente que ya está jubilada.

Por último, ¿cuáles son los retos futuros?

-Seguir siendo un agente activo que participe en distintas iniciativas, afrontar nuevos retos que respondan al sector industrial de la comarca, además de ser capaces de ver nuevas oportunidades y llevarlas a cabo.