Gipuzkoa y Bizkaia se reunirán antes de la asamblea de GHK de mañana

Una persona echa la basura en el contenedor gris, en Mutriku.

El objetivo es que la mesa de contratación del Consorcio, que tendrá lugar horas antes de la junta ordinaria, ponga sobre la mesa todas las opciones posibles y decida si prosigue con la licitación de Mallabia o elige las opciones propuestas por Rementeria

Iraitz Astarloa Jabi Leon - Jueves, 17 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Las diputaciones de Gipuzkoa y Bizkaia se reunirán antes de que se celebre la asamblea general de GHK de mañana para debatir la propuesta para la gestión de residuos que ha hecho el Ejecutivo de Unai Rementeria al Departamento de Medio Ambiente que dirige José Ignacio Asensio. Aunque las dos administraciones prefieren guardar discreción en torno a este encuentro, lo cierto es que este tendrá lugar presumiblemente hoy, ya que la voluntad de la institución guipuzcoana es celebrar la mesa de contratación de mañana y analizar todas las alternativas existentes para, luego, someter la decisión ante la asamblea del Consorcio.

Por el momento, el contacto entre ambas administraciones ha sido por escrito. Fue así como el Ejecutivo de Unai Rementeria remitió el lunes su propuesta a Gipuzkoa, un documento de “tres folios”, tal y como explicó ayer Asensio en declaraciones a Radio Euskadi que contemplaba dos opciones: llevar los residuos (alrededor de 60.000 toneladas anuales) directamente a la incineradora de Zabalgarbi sin tratamiento previo y, por otro, combinar la valorización energética con el vertido en un depósito foral siempre que haya, en este último caso, un pretratamiento.

Tras conocer esta propuesta, Asensio solicitó “formalmente” el martes una reunión “de urgencia” con su homóloga en Bizkaia, Elena Unzueta. El diputado explicó que las relaciones entre ambos departamentos son “cordiales y fluidas”, pero que urge sentarse a hablar “lo antes posible”, “con total tranquilidad y sinceridad”, para así “optar por la mejor propuesta para los guipuzcoanos”.

En este sentido, el diputado de Medio Ambiente explicó que Bizkaia ha hecho llegar a Gipuzkoa una propuesta general, pero sin concretar el coste de las distintas opciones ni otras cuestiones como la logística. “Tenemos que ver cómo se articula esta oferta, porque evidentemente, en una primera propuesta, todos los detalles no pueden estar concretados”, asumió el diputado.

El objetivo, en cualquier caso, es que la mesa de contratación que se reunirá también mañana pueda tener “sobre la mesa todas las opciones, analizar la flexibilidad de las mismas y decidir si se sigue con la licitación -es decir, optar por la vía del vertedero de Mallabia, que gestiona una empresa privada y que no entra a formar parte de la propuesta presentada por el territorio vecino-, o tomar otro tipo de decisión”. “Pero para ello tenemos que tener la cautela suficiente, manejar la máxima información posible y así, aceptar la mejor propuesta para Gipuzkoa”, insistió.

el precio será clave Una de las cuestiones clave a la hora de determinar la balanza para uno u otro lado será el precio final que Bizkaia ponga a cada una de las alternativas. “Va a tener muchísima importancia”, reconoció Asensio, quien aunque no dudó de que el precio entrará “dentro de unos parámetros razonables”, aseveró que “hay que comparar y ver”. En este sentido, recordó que, aunque la Diputación tampoco conoce el precio que supondría enviar la basura al vertedero de Mallabia, en los pliegos de licitación estableció una cláusula que incluía “un tope de 60 euros por tonelada”. “Nos han hecho constatar que si los residuos van a Zabalgarbi, tienen que reajustar sus flujos, y eso va a tener un sobrecoste que no sabemos de cuánto será. No está en nuestras manos poner precios y condiciones, solo tenemos que ver si son viables para nosotros. Una vez que analicemos todas las condiciones, optaremos por la solución más rápida, más factible y más viable para los guipuzcoanos. Con profesionalidad y transparencia”, señaló el titular de Medio Ambiente.

Otra de las cuestiones que quiere discutir Asensio es la del pretratamiento, así como la flexibilidad de la propuesta en el tiempo ya que, como recordó, Gipuzkoa tendrá la planta de Tratamiento Mecánico-Biológica (TMB) en marcha en marzo y la incineradora en mayo. “En menos de un año estas plantas estarán en funcionamiento y tenemos que ver cómo se articula en el tiempo la oferta”, planteó, al tiempo que reflexionó: “Hay que poner en valor que Gipuzkoa está en una tasa de recogida selectiva muy alta, por encima del 53%, por lo que la cantidad de impropios de nuestras fracciones es escasa”.

Con todo, reconoció que su departamento tiene la “suficiente humildad” para asumir que, si por una coyuntura especial tiene que optar por “soluciones de emergencia” en territorios vecinos, lo haga “respetando las condiciones que nos pongan”. “Otra cosa es que optemos por la alternativa que nos resulte más interesante”, zanjó.

Adjudicación de la fase dos Además de esta cuestión, la asamblea del Consorcio dará luz verde mañana a la adjudicación de la fase dos del complejo de residuos de Zubieta, que componen la planta de biometanización y la de maduración de escorias y que construirá la Unión Temporal de Empresas (UTE) liderada por FCC. El coste de estas plantas será de 32,2 millones, que correrán a cuenta y riesgo del contratista. A cambio, gestionará y explotará las instalaciones durante 20 años en los cuales recibirá un pago fijo anual de 3,6 millones y una cantidad variable en función de las toneladas tratadas, que será de un millón de euros, aproximadamente.

Las plantas se ubicarán en el polígono de Eskuzaitzeta y estarán operativas en un año.

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