La Diputación saca a concurso la redacción del proyecto adinberri de Pasaia por 1,4 millones

En 2031, el 46,5% de la población guipuzcoana tendrá 55 años o más

Los arquitectos tendrán seis meses para diseñar el parking subterráneo de Hospitalillo para 425 plazas y la residencia con 120 camas
La institución foral espera comenzar con las obras el segundo semestre de 2019
El Ejecutivo de Olano gastará un millón en la industria ligada al envejecimiento

Iraitz Astarloa Unai Beroiz - Miércoles, 16 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

donostia - La ejecución del Centro de Referencia de Atención al Envejecimiento y la Dependencia de Pasaia, Adinberri, continúa dando pasos adelante para que su apertura sea una realidad en el año 2022. El Consejo de Gobierno foral dio ayer luz verde a la licitación de la redacción del proyecto constructivo, que sale a concurso con un precio base de 1,4 millones de euros y un plazo de ejecución de seis meses. Se trata del tiempo que tendrán los estudios arquitectónicos para presentar una propuesta que dé solución a la parcela de casi 5.000 metros cuadrados sobre el que se ubicará este proyecto, que está llamado a ser el buque insignia de la Diputación con respecto a la regeneración de la bahía de Pasaia. El proyecto constructivo deberá incluir un parking subterráneo de dos pisos con capacidad para 425 vehículos que se ubicará en el actual muelle de Hospitalillo. Sobre este aparcamiento, se erigirá el centro de envejecimiento propiamente dicho, que contará con 120 plazas residenciales, 25 apartamentos tutelados y un centro de día.

Así lo indicaron ayer el portavoz foral, Imanol Lasa, y la diputada de Movilidad y Ordenación del Territorio, Marisol Garmendia, quienes explicaron que el proyecto constructivo estará terminado para finales de este año, de forma que “para diciembre o comienzos de 2019”, se procederá a licitar y adjudicar las obras, todo con el propósito de que las excavadoras comiencen a trabajar sobre el terreno “en el segundo semestre de 2019”. La Diputación calcula que en un plazo máximo de 36 meses, el centro debería estar construido, de tal forma que Adinberri debería estar plenamente operativo en el año 2022.

Para Garmendia, tras la aprobación del Plan Especial del Puerto hace apenas un mes, el de ayer es un “nuevo hito” en el compromiso de la Diputación de responder a dos de los retos estratégicos de futuro que tiene el territorio: por un lado, revitalizar la zona de Pasaialdea, una de las más degradadas de Gipuzkoa;y por otro, responder al reto del envejecimiento paulatino de la sociedad, más si cabe cuando las prospecciones indican que, para el año 2031, el 46,5% de la población guipuzcoana tendrá 55 años o más. “Estamos cumpliendo con los compromisos que adoptamos con la ciudadanía, así como con el calendario previsto”, señaló la diputada, quien defendió las bondades del proyecto para un municipio como Pasaia. “Por un lado, el parking contribuirá de manera decisiva a paliar el problema de aparcamiento que desde hace muchísimos años se arrastra en Trintxerpe y, por otro, Adinberri cubre la necesidad de un equipamiento social que será referencia no solo para la comarca sino para todo el territorio”, señaló.

industria del envejecimiento Ligado a este Centro de Referencia en atención al Envejecimiento y la Dependencia, el Consejo de Gobierno dio ayer también luz verde a una nueva línea de subvenciones por valor de un millón de euros que irá dirigida a apoyar actividades de I+D+i ligadas al envejecimiento saludable, la excelencia del sistema sociosanitario y la competitividad de la industria en este ámbito. Esta convocatoria de ayudas se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial de Gipuzkoa (BOG).

Según explicó Lasa, esta convocatoria de experimentación activa irá dirigida a dos ámbitos. En primer lugar, lograr que más personas mayores puedan extender la vida en su propio hogar, una de las peticiones que con más frecuencia hacen los ancianos. Para ello, la Diputación subvencionará “nuevas aproximaciones, adaptaciones y servicios que posibiliten la realización de las actividades cotidianas y de cuidado de una manera lo más autónoma e independiente posible”. En este sentido, Lasa apuntó que se contemplan acciones como “vivienda adaptada, domótica inteligente, nuevos modelos de convivencia, como el cohousing o las comunidades, servicios avanzados en el hogar, supervisión y seguridad”.

En segundo lugar, la Diputación busca avanzar en la innovación de los servicios de cuidado y atención que se prestan a las personas mayores en situación de dependencia. “Se pretende contribuir a la generación de un modelo de cuidados, tanto en los domicilios como en las residencias, basado en la filosofía de la atención centrada en la persona, de base comunitaria y más claramente orientado a la prevención”, apuntó el portavoz foral. Lasa explicó que en esta línea de actuación se incluirán cuestiones como “la gestión de la vida cotidiana, la salud y el apoyo en el hogar, la prevención y los hábitos saludables, las ayudas técnicas, la rehabilitación, los sistemas de diagnóstico, la formación y el entrenamiento, así como los modelos de atención”.

Además, también se valorarán proyectos relacionados con la creación de entornos urbanos y rurales para las personas mayores, e iniciativas que favorezcan el envejecimiento activo y la alimentación saludable.

A juicio de Lasa, el progresivo envejecimiento poblacional obligará a las Administraciones en un breve periodo de tiempo a dar respuesta a un reto “de primer orden y gran complejidad”, que obligará a “asegurar la calidad de los cuidados”, así como a “adaptar las estructuras sociales y económicas”. No obstante, subrayó que el envejecimiento supone también “una gran oportunidad” para incrementar la calidad de vida de las personas, a través de “nuevos modelos de atención personalizados”. “El colectivo de personas mayores demanda nuevos servicios que pueden generar actividad económica a través de un industria ligada a los servicios del envejecimiento”, agregó el portavoz foral.

Secciones