Torra y Puigdemont, a Rajoy: “marque día y hora”

El president Quim Torra y el expresident Carles Puigdemont, en el hotel Sana de Berlín, después de la rueda de prensa.

Exigen “diálogo” al líder del PP para encontrar una “solución política” al conflicto Le instan a dejar de controlar ya las finanzas catalanas

Igor Santamaría - Miércoles, 16 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Donostia - “Marque día y hora”. Quim Torra y Carles Puigdemont comparecieron conjuntamente ayer en el hotel Sana de Berlín para exigir al Gobierno de Mariano Rajoy que levante el control de las finanzas catalanas así como la aplicación del artículo 155 de la Constitución, además de certificar la disposición del nuevo Govern de reunirse con el Gobierno español para hallar una “solución política a un conflicto político” en el que quieren que tome partido la Unión Europea. El nuevo máximo dirigente de la Generalitat, que se considera un Jefe de Ejecutivo “en custodia” que visitó a su antecesor en Alemania para rendirle “homenaje” por ser el “legítimo president”, arrancó su discurso en inglés instando al Gabinete del PP a que “respete” los resultados de los comicios del 21-D y afirmando que su primer objetivo consiste en ofrecer “diálogo” al Estado español así como capitular la suspensión del autogobierno en Catalunya.

“Empezó hace mucho tiempo”, recordó, apuntando al férreo control de las cuentas catalanas que tanto el PP como el PSOE y Ciudadanos están dispuestos a seguir vigilando estrechamente. A continuación tomó la palabra Puigdemont para exhortar “al señor Rajoy, al resto de partidos y a la denominada coalición del 155 a que acepten esta oferta de diálogo” ahora que Catalunya “está en buenas manos y que en los próximos días tendrá un Govern fuerte con responsabilidad para revertir todos los daños causados” por el citado precepto constitucional. El expresident en el exilio aseguró que será Torra quien tome las decisiones en el futuro, convencido de que será “un gran” jefe de Govern cuya próxima visita será a los presos políticos soberanistas, que están entre rejas por “un delito que no han cometido”, pues a su juicio “nadie ha visto rebelión” en Catalunya. Torra esbozó sus tres vías de acción política: el espacio libre de Europa, las instituciones (Parlament y ayuntamientos) y el proceso constituyente, con el empuje de la ciudadanía.

Un escenario donde, según el nuevo president, todos los consellers que quieran reintegrarse en el Ejecutivo “tienen todo el derecho de hacerlo y así se lo hemos ofrecido a todos”. “Ojalá pronto volvamos a vernos en Bruselas”, indicó a modo de gesto a Puigdemont, confesando además que en el viaje en avión hasta Alemania una señora le demandó “que gobierne también para los no independentistas” en esa idea de buscar una república catalana “unida en la diversidad”. Ambos apuntaron que tanto ellos, como Jordi Sànchez o Jordi Turull si hubieran sido el president, todos se habrían embarcado en ejecutar el programa electoral del 21-D. Puigdemont agregó además que no debe “confundirse la legítima orientación política” de un líder determinado con un hipotético propósito de no gobernar para todos y aludió a que este habría sido el caso de la líder de C’s, Inés Arrimadas, de haber sido investida.

Torra, para quien una de las “mayores indecencias” que ha visto es que Turull fuera encarcelado en mitad de su Pleno de investidura, recalcó en su mensaje a Rajoy y que le hará llegar por carta que “sin condiciones previas, hablemos de todo, pero hablemos”, recordando asimismo la llamada al diálogo que hacía igualmente Jean-Claude Juncker. “La misma libertad que quiero para Catalunya también la pido para España”, dijo el president, y citando a la proclamación de la república catalana de Macià, lanzó un mensaje de “fraternidad a todos los pueblos de España”.

agotar la legislatura Por su parte, después de que la semana pasada Puigdemont afirmara en una entrevista al diario italiano La Stampa que Torra podrá convocar nuevas elecciones a partir del 27 de octubre “si el Gobierno español continúa con la persecución”, el expresident matizó esa declaración pues consideró que su frase quedó “distorsionada”. “Dije que a partir del 27 de octubre Torra podrá convocar elecciones, que eso no quiere decir que se tengan que convocar ese día mismo”. Y precisó que el objetivo es desescalar, pero que si sigue habiendo represión se estudiará abordar esa prerrogativa. “Esperemos que se agote la legislatura. Será señal de que estamos en la vía de la democracia, la pelota está en el tejado del Estado español”, zanjó quien ayer declaró ante la Fiscalía alemana por el tema de su posible entrega a España por delito de malversación de fondos públicos. Torra, que desea emplear la misma fórmula que Puigdemont en su toma de posesión (en 2016 evitó toda referencia a la Constitución y al rey) culminó su puesta en escena argumentando: “Tenemos voluntad de legislatura y un horizonte largo, pero hay que estar atentos a los faros cortos porque no podemos aceptar esta degradación democrática ni un día más”. “Nunca abandonaremos el camino de reconfirmar al president Puigdemont al frente del Govern, para que regrese al Palau de la Generalitat”, concluyó el nuevo jefe del Govern, cuya investidura fue publicada ayer por el Boletín Oficial del Parlament de Catalunya (BOPC).

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