Una embajada en Jerusalén, a toda costa

EEUU inauguró ayer su polémica sede diplomática en la capital palestina en contra de la comunidad internacional

Un reportaje de Laura Fernández Palomo - Martes, 15 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La embajada de Estados Unidos en Israel se inauguró ayer en Jerusalén a la misma hora que hace 70 años se proclamaba en Tel Aviv (donde estaba hasta ahora dicha sede diplomática) el Estado de Israel.

“En nombre del 45º presidente de los Estados Unidos de América (Donald Trump), os damos la bienvenida oficialmente, por primera vez, a la Embajada de Estados Unidos, aquí en Jerusalén, la capital de Israel”, declaró la hija del mandatario, Ivanka Trump, al descubrir la placa en la que hasta ahora fue sede consular estadounidense.

“Gracias, Trump, por tener el coraje de cumplir tus promesas”, agradeció el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en referencia a la promesa de trasladar la embajada que el presidente estadounidense ya hizo cuando estaba en campaña para las elecciones que le llevaron a la Casa Blanca, en noviembre de 2016.

“Presidente Trump, con reconocer la realidad usted ha hecho historia”, afirmó el jefe del Gobierno israelí, quien destacó la amistad entre los dos países: “No tenemos amigos mejores en el mundo, ustedes defienden Israel y defienden Jerusalén. Gracias”, dijo.

Estados Unidos se convirtió ayer en el primer país en tener embajada en Jerusalén desde 2006, cuando se cerró la última, en cumplimento de la posición de consenso sostenida por la comunidad internacional, desde que en 1980 la ciudad (cuya mitad oriental fue ocupada por Israel en la Guerra de los Seis Días, de 1967) fue proclamada unilateralmente capital de Israel.

Guatemala será el próximo país en seguir los pasos de Estados Unidos y trasladará su embajada a Jerusalén el día 16, en una ceremonia a la que asistirá el presidente guatemalteco, Jimmy Morales.

Paraguay hará lo propio el 21 o 22 de mayo, también con la asistencia de su presidente, Horacio Cartes.

Con las notas del himno nacional de EEUU y en presencia del embajador de ese país en Israel, David Friedman, se inició la ceremonia inaugural, que comenzó a las cuatro de la tarde (hora local), la misma hora en la que se cumplían exactamente 70 años de la fundación del Estado de Israel.

La delegación estadounidense estuvo integrada por el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin;el subsecretario de Estado, John Sullivan;la hija de Trump, Ivanka, y su esposo, Jared Kushner, que presidieron la ceremonia inaugural, a la que asistieron cientos de invitados.

Donald Trump participó en el acto en una videoconferencia en la que defendió a Israel como “una nación soberana con el derecho a determinar su propia capital” y aseguró que EEUU “falló durante años en reconocer lo obvio”.

El presidente estadounidense insistió en que sigue comprometido con un acuerdo duradero entre israelíes y palestinos, pese a que la decisión de trasladar la embajada a Jerusalén llevó a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) a descartarle como mediador. “Nuestra mayor esperanza es por la paz, y EEUU está comprometido en la paz en Oriente Medio, y en respetar el statu quo en Jerusalén” declaró.

Sullivan también se mostró convencido de que la embajada estadounidense es un “un tributo a la paz”, como lo hicieran la mayoría de los que hablaron en el escenario, que estaba decorado con las banderas israelí y estadounidense. “Cuando haya paz en esta región, recordaremos este día y veremos que el camino hacia ella empezó con el reconocimiento estadounidense de la verdad”, afirmó Kushner, asesor presidencial de Trump y encargado de liderar el equipo de la Casa Blanca para impulsar la vuelta a las negociaciones.

“Trasladar la embajada a Jerusalén es, ante todo, un reconocimiento de la realidad”, pero también, “un paso para avanzar por la paz en la ciudad, en la región y en todo el mundo”, declaró Sullivan, convencido de que la legación es un “un tributo a la paz”.

La decisión desencadenó una oleada de protestas en la franja de Gaza -unas 40.000 personas-, donde al menos 52 personas murieron y otras 2.000 resultaron heridas en incidentes violentos con el Ejército israelí, que abrió fuego contra la multitud que se acercaba a la valla de separación con Israel.