Carne en el asador

Aimar Olaizola y Jokin Altuna, separados por 16 años, vivirán una final del manomanista inédita para la que apenas quedan entradas

I.G. Vico - Martes, 15 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - “Creo que nos merecemos estar en la final del Manomanista, porque hemos jugado un par de semifinales en contra y estamos rindiendo a buen nivel. Para mí es todo un honor jugar contra Olaizola II”, dijo Jokin Altuna tras acabar, todo piel y hueso, la semifinal de la competición reina del curso manista el pasado domingo ante Joseba Ezkurdia. Fue su análisis de lo que quedaba por venir. Así, Aimar Olaizola y el guipuzcoano protagonizarán la final del mano a mano el próximo domingo día 27. El trabajo ya está hecho. Solo queda disfrutar. Se enfrentarán dos manistas cortados por un mismo patrón, pero con más de tres lustros de diferencia de edad. Ambos, gestados en el día a día del frontón, en el talento del trabajo, son dos apóstoles del espectáculo que quizás no imaginaron estar en una situación similar a estas alturas de la película. El de Goizueta disfrutará de su décima batalla por la txapela más grande del curso y el de Amezketa, la primera. Son las dos caras de una misma moneda, forjada al fuego de la constancia. Jokin para sellar su billete tuvo que tirar de entrañas para ganar las tres citas, encontrándose por el camino con dos manistas desbordantes de pegada, como Urrutikoetxea y Ezkurdia.

Si bien el domingo quedó definida la contienda en la que se decidirá la lana, los rectores técnicos de las empresas pusieron rápidamente en marcha la maquinaria para establecer la hoja de ruta de los dos finalistas. Así las cosas, Aimar Olaizola será el primero en regresar al frontón Bizkaia de Bilbao para ejercitarse. El goizuetarra se entrenará mañana, este sábado y el martes de la semana próxima en el frontón de Miribilla con la intención de tomar contacto con la cancha y preparar con mimo el trascendente pleito. Altuna III, por su parte, tiene previsto ensayar en el escenario de la final este jueves y el lunes de la semana que viene. La siguiente estación en Bilbao sería la elección de material, que se programará para el jueves día 24 a las 12.00 horas si todo sigue los cauces habituales.

Entre Olaizola II y Altuna III se vivirá un envite que quedará para la historia. Jamás ha habido una diferencia de edad tan grande entre los dos contendientes de una final del Manomanista. Aimar, con 38 años, se encontrará con Jokin de 22. 16 primaveras distancian a los dos puntilleros. En la pugna del curso pasado, entre Oinatz Bengoetxea (32) e Iker Irribarria (20) había una brecha generacional de doce cursos.

El pelotari de Leitza impuso su veteranía. Solamente un duelo de tamaño calado se acerca a la que se vivirá en el frontón de Miribilla. En 1948, Miguel Gallastegi, zaguero de leyenda, uno de los más importantes de la historia manista, se encontró con el increíble Atano III. El de Eibar tenía 30 años y el azkoitiarra, 44. Es decir, catorce cursos de diferencia entre uno y otro. Ganó el más joven.

Tal y como recordaba Jokin, los caminos individuales de Olaizola II y Altuna III se han cruzado en dos ocasiones en las semifinales de los torneos oficiales. En las dos últimas ediciones del Cuatro y Medio, el navarro y el guipuzcoano rivalizaron en la jaula. El de Aspe alcanzó el cartón 22 las dos veces.En la primera, en el Atano III de Donostia, el veterano cayó por 13-22;y en 2017, en el Labrit de Iruñea, la victoria sonrió de nuevo al joven por 12-22. El de Amezketa acabó llevándose el título ante Mikel Urrutikoetxea por 21-22. Entretanto, sí que existe el precedente de una final entre ambos, la del Cuatro y Medio de San Fermín de 2017. Se la llevó Olaizola II por un apretado 22-18.

Quedan muy pocas entradas La Liga de Empresas considera todo un “acierto” haber puesto las entradas de la final del Manomanista a la venta desde la presentación de la competición. “Hay mucha gente que quiere ir a un evento de este calado aunque no se conozca a los pelotaris protagonistas”, revelan desde las promotoras. De este modo, a pesar de la expectación existente al saberse los aspirantes al título, en Asegarce ya se habían retirado alrededor de un 80% de los tiques disponibles antes de disputarse las semifinales. El sábado, tras la clasificación de Olaizola II, la venta se aceleró y se despacharon “ciento y pico”. En la operadora de Bilbao apenas quedan localidades. En Aspe solamente restan 90 entradas de butaca de cancha. “Aunque el sábado se vendieron entradas, el boomse produjo con la victoria de Altuna III”, dicen en la empresa eibarresa.

El festival lo completarán los duelos de Elezkano II-Martija ante Arteaga II-Albisu -telonero- y Elordi-Irusta ante Bakaikoa-Etchegoin -tercero-.