Un copazo agridulce

Nahikari García chuta a portería ante una defensa del Athletic. Pese a la derrota, la Real se clasificó para la Copa (Javi Colmenero)

el equipo femenino de la real concita a 21.500 espectadores en anoeta y jugará el torneo del ko, pero certifica el billete tras encajar una contundente derrota en el derbi

Marco Rodrigo - Lunes, 14 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El proyecto de fútbol femenino de la Real Sociedad avanza a una imparable velocidad de crucero. Desde 2010 se han disputado ya nueve ediciones de la Copa de la Reina, y el equipo txuri-urdin ha participado en seis de ellas, de forma consecutiva en las tres últimas si incluimos aquí la que arranca el próximo fin de semana. El club, por su parte, prepara la confección de un filial que contribuya a consolidar, también con las chicas, su reconocible filosofía de cantera. Y, en materia social, la escuadra parece haber calado en una afición que, si encuentra facilidades y ve cómo le programan partidos en Anoeta, a tiro de topo, autobús o caminata, responde de forma sobresaliente.

La entidad blanquiazul ofreció ayer una cifra oficial de asistencia al derbi disputado en el coliseo donostiarra: 21.500 espectadores. Números al margen, lo cierto es que el estadio presentó un aspecto difícilmente mejorable, en una jornada para las celebraciones. La Real pudo certificar un nuevo billete copero, en el primer partido de su historia en semejante escenario. Pero el fútbol, que mueve muchas cosas a todos los niveles, también es competición. Y por ahí la fiesta no resultó redonda. La clasificación para el torneo del KO se obtenía simplemente sumando un punto en la visita del Athletic. Pero este no llegó, al mostrarse las vizcainas muy superiores (1-4). La complicada carambola necesaria para que las txuri-urdin quedaran fuera, eso sí, nunca llegó. Y, tras comprobar cuáles eran los demás resultados de la última jornada liguera, se pudo poner punto y seguido a la temporada. Esto continúa.

clasificadas Para competir en la Copa habrá que mejorar la imagen ofrecida ayer en un partido con muy poca historia. Tras un inicio igualado, con ambos equipos luchando de poder a poder y ocasiones en las dos porterías, el gol en propia puerta de Sandra Ramajo en el minuto 23 sumió a la Real en una larga fase de desconcierto que el Athletic aprovechó para sentenciar por la vía rápida. Erika Vázquez en el 32’, Nekane Díez justo tras el descanso y Lucía Córdoba en el 57’ redondearon para las visitantes media hora letal durante la que las de Gonzalo Arconada se vieron claramente superadas.

El análisis general del encuentro habla de una mala actuación realista, pero el tramo final de la contienda sí invita al optimismo. En clara desventaja y sin opciones de remontada, lo fácil habría sido dejar pasar los minutos e intentar evitar una goleada histórica. Pero el equipo demostró estar muy vivo, luciendo amor propio para empujar al Athletic hacia su propia portería, marcar el 1-4, seguir intentándolo siempre y, todo hay que decirlo, correr riesgos que pudieron significar también un resultado más amplio. Un mal día lo tiene cualquiera y, pese a todo lo que significaba el día de ayer, mejor sufrirlo en el derbi que en una Copa de la Reina que ilusiona. Será otro paso más hacia la consolidación de un ambicioso proyecto.

gonzalo arconada

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