Margarita Uria directora de la agencia vasca de protección de datos

“Hay que controlar esa obsesión de subir todo a la red y contar en cada momento dónde estoy”

Margarita Uria.

La directora de la Agencia Vasca de Protección de Datos no cree que exista mayor problema para adaptarse al nuevo reglamento

Jorge Napal - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - ¿Las administraciones vascas están al día?

-Creemos que sí. No hemos estado quietos y hemos editado guías para que todo el mundo esté al tanto. Hemos realizado muchos esfuerzos de adecuación a la normativa, tanto nosotros como las agencias española y catalana.

Las consultorías dicen que no se han hecho los deberes...

-Bueno, qué van a decir. Tienen que buscar su nicho de mercado y están dando una imagen de cierta necesidad de manera que se contraten sus servicios.

De modo que es una alarma injustificada...

-Creemos que el sistema no es tan complicado, y desde los poderes públicos no hay ningún problema para ponerse al día. Es cierto que quizá haya algún Ayuntamiento que no se ha preparado, pero por lo general no hay mayor problema. Existe esa cierta alarma pero ha surgido desde sectores interesados. Desde luego que los poderes públicos ofrecemos las ayudas suficientes para que se pueda estar al día.

¿Nuestros datos gozan de suficiente seguridad jurídica?

-Lo intentamos, pero la realidad es que las posibilidades que ofrecen los medios telemáticos van muy por delante del ordenamiento jurídico. Si las leyes van siempre por detrás, en esta materia todavía más. Existe una seguridad pero a la vista está que hay situaciones en las que se suponía que lo que estaba blindado no ha resultado ser cierto.

¿Qué organismo interpondrá las sanciones a partir de ahora?

-Depende. La competencia de las agencias autonómicas se dirige al control que hacen las administraciones públicas. En materia de empresas privadas la competencia es de la agencia española.

¿Las empresas privadas están preparadas?

-Entiendo que sí. Ha habido un cierto boom en el uso de las redes sociales, con personas que durante estos años se han estado exhibiendo en varios sitios a la vez. Ahora poco a poco se va extendiendo la idea de que hay que cuidarse. Sobre todo, educar a la gente más joven sobre lo perjudicial que puede resultar la exposición excesiva. Hay que controlar esa obsesión de subir todo a la red y contar en cada momento dónde estoy y a dónde viajo. En el caso más leve, pueden hacer de todo ello un uso comercial, pero no digamos nada si nos metemos en la vertiente sanitaria.

A muchas personas no les importa dar sus datos...

-Ya, pero seamos conscientes de que todo lo que se transmite gratis puede tener para otros un uso comercial. Sobre todo hay que tener en cuenta la tutela de menores. En eso sentido, hemos realizado visitas a centros educativos para explicar cómo deben manejarse en el uso de Internet. Hay gente muy exhibicionista. Tenemos que saber cuidarnos, y no esperar a que solo lo haga la Administración.

¿Es usuaria habitual de las redes sociales?

-Soy muy cautelosa e intento no dar los datos ni utilizar en exceso las redes sociales. No voy dejando en Internet rastro de aquello que me gusta. Cada uno tiene su propio criterio, pero lo más importante es preservar a todos aquellos colectivos vulnerables como puede ser el de los menores. Debemos guiarnos siempre por la prudencia y la ponderación. Los jóvenes pueden hacer uso de las redes sin que a la vez se esté poniendo en riesgo esferas de su privacidad y la de su familia.

Secciones