Moncloa responderá con la Ley al “frentismo” de Torra

Rahoy advierte de que la vulneración del marco constitucional “será respondida”

Imanol Fradua - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

DONOSTIA - Al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, no le gusta lo que viene escuchando por parte de Quim Torra, si bien ayer recalcó que esperará a los hechos que vaya a protagonizar el que previsiblemente será nuevo president de Catalunya mañana mismo. La reivindicación de la figura de Puigdemont como president legítimo, su promesa de lealtad al mandato del 1-O y su férrea defensa en construir la república independiente catalana desde su atalaya en el Govern chirrió en los oídos de un Rajoy que volvió a esgrimir la advertencia, cuando no amenaza, de que ningún representante político hará saltar por los aires la legalidad ni la unidad españolas. Cualquier quebranto del marco constitucional será respondido. “Lo que hemos visto y escuchado de Torra no nos gusta”, resumió durante su intervención en un acto del PP en Jerez de la Frontera.

Lejos de abrirse al diálogo, Rajoy remarcó que la unidad de España sigue siendo su bandera. Y tiró de argumentario habitual. “En España todo el mundo puede pensar lo que estime oportuno y conveniente, pero todo el mundo tiene la obligación de cumplir la ley, porque si cada uno decidimos cumplir o no cumplir la ley a nuestro libre albedrío, no habría normas de convivencia”, abundó. “Que la ley y la Constitución se cumplan en toda España, que la unidad de España se respeta porque es la base de nuestra nación, y que nadie podrá actuar contra el principio de igualdad de todos los españoles, porque esa es la base de nuestra democracia”, citó.

El Gobierno español optó por un comunicado de ocho puntos para lanzar sus primeros mensajes de calado a Torra, un president que no se merecerían los catalanes, que deben “superar la fractura social en la que ahondan las palabras” de un candidato que, por el contrario, “se instala de nuevo en un discurso sectario y divisorio”. En un tono muy pocas veces empleado por Moncloa, el Ejecutivo del PP llegó a señalar a Torra, elegido por Puigdemont para liderar el Govern catalán, como “constatación de una suerte de cesarismo” que chocaría contra “los valores y métodos de nuestra democracia”.

Moncloa denunció que la intervención de ayer de Torra evidencia “la escasa voluntad y capacidad de diálogo” de las formaciones nacionalistas, “que no tienen ninguna posibilidad de lograr sus propósitos secesionistas”. “Ha demostrado que no tiene ningún interés en construir un diálogo en el propio Parlament, en el conjunto de la sociedad y con nadie que no se someta exactamente a sus planteamientos”, apostilló el comunicado, que en su último punto lanzó la habitual advertencia. “Ante las palabras del candidato y en defensa de la legalidad” de Catalunya y de los derechos de todos los catalanes y del conjunto de los españoles, “este Gobierno estará muy vigilante de los actos del candidato y de su posible Gobierno. Cualquier ilegalidad será reparada y cualquier vulneración de nuestro marco constitucional será respondida”.

mantener el 155 Quien tampoco modificó ni un ápice su discurso fue el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Reclamó a Rajoy que pase de las palabras a los hechos consolidando el artículo 155 de la Constitución “hasta poner fin al proceso separatista”. Rivera, que esta semana rompió el pacto con el PP para la intervención de la autonomía catalana ya que a su juicio los populares actúan a su juicio con tibieza, como en su negativa a recurrir ante el Tribunal Constitucional el voto delegado del Comín y Puigdemont, reaccionó en Twitter ante el “incendiario” discurso de Torra. Su receta es más 155, ya que alertó de que “en unos días se levantará” el mecanismo constitucional “ y no tendremos excusas para no trabajar sin descanso por la república catalana”.