Agus Hernan coordinador del Foro Social Permanente

“Lamentamos no haber encontrado la fórmula para que los gobiernos navarro y vasco estuvieran en Arnaga”

Una semana después de la desaparición de ETA, Hernan reclama construir una “memoria inclusiva” que pasa por “reconocer las responsabilidades de todos”.

Txus Díez José Mari Martínez - Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Ni en Kanbo, ni en las cartas a los agentes políticos y sindicales, ni en el comunicado de ETA se utiliza el término desmovilización del que tanto se ha hablado. ¿Se barajó realmente su empleo? ¿Se echó ETA para atrás ante las reticencias que despertaba?

-Ha habido una especulación interesada, porque nosotros siempre hemos dicho que el DDR (desarme, desmovilización y reintegración) es un estándar internacional que da los parámetros de evaluación. Nosotros trajimos a personalidades internacionales para explicar precisamente que el DDR puede ser un parámetro adecuado para su aplicación en el caso vasco, y esperemos que ahora se puedan dar pasos en su aplicación en el caso de la R, de la reintegración de las personas presas, huidas y deportadas. Hemos intentado resituar el debate en muchas ocasiones. Si algo han repetido las personas que hemos invitado es que los estándares internacionales no son un tótem que vale igual para todos los marcos, sino que se adapta a cada marco.

¿Qué lectura hace de la diferenciación entre víctimas que ha mediatizado la petición de perdón de ETA?

-El Foro Social, en su función facilitadora, nunca valora las posiciones de una parte y su posición es clara;todas las víctimas de todas las expresiones de violencia tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación, no tiene que haber equidistancias, no podemos volver a tiempos en los que algunas víctimas se sentían marginadas. Esa es la posición del Foro sin ningún tipo de ambigüedad.

¿Cómo se puede llegar a alcanzar el resarcimiento efectivo de las víctimas?

-Esta sociedad tiene una deuda importante con las víctimas de este país, porque nos han demostrado que no están en ningún esquema de revancha, sino de convivencia. También es cierto que la mayoría no están organizadas en asociaciones, y hay que escuchar a todas. Nosotros hemos recogido con mucha preocupación las declaraciones de la nueva presidenta de la AVT. Si ya la presidenta de la AVT no se siente reconocida significa que algo se está haciendo mal , y lo decimos con todo el respeto. Queda trabajo por hacer para que todas que se sientan razonablemente reparadas, y hay que recordar en ese sentido que el Parlamento y el Gobierno Vasco tienen todavía una ley recurrida por el propio Gobierno español que impide que se dé ese trabajo. Es importante que todos los actores que han vulnerado los derechos humanos reconozcan su responsabilidad desde la perspectiva de las tres C, la lectura crítica, compartida y constructiva.

Volviendo a la diferenciación entre víctimas, diversos agentes, entre ellos el propio lehendakari, afirman que ETA ha descargado el peso de la asunción del daño injusto en el EPPK y en la izquierda abertzale. ¿Qué opinan al respecto?

-Todos los actores de este país tienen que dar pasos en este terreno, sin excepción. Se lo debemos a la sociedad vasca, tenemos que construir una convivencia democrática en la que todo el mundo tenga cabida, en la que todo el mundo se sienta relativamente satisfecho con una memoria inclusiva, pero para eso hay que dar pasos y reconocer las responsabilidades de todos. Creo que estamos en el buen camino, se han dado pasos. Absolutamente todos los partidos reconocen a todas las víctimas, coinciden en que la desaparición de ETA es un hecho positivo, y como Foro queremos poner en valor todo eso que une, sin olvidar los disensos.

¿Le han sorprendido, en ese sentido, las reacciones al informe sobre torturas encargado por Lakua al Instituto Vasco de Criminología?

-Sí nos han sorprendido algunas reacciones. En Irun, hace unos meses, estas víctimas decían que no querían revancha ni venganza, solo verdad. El propio informe y la reacción de los torturados que se han expresado van en la dirección de aportar a la convivencia en este país, y creemos que hay mucho camino por recorrer de lectura crítica en los partidos que han tenido responsabilidades en cuestión de vulneración de derechos humanos.

También se ha reprochado que la declaración de Arnaga no diera un mayor protagonismo a las víctimas. ¿Fue suficiente lo allí dicho?

-El acto de Arnaga se abre con un minuto de silencio, todos los intervinientes hablan del tema de las víctimas, y la declaración corresponde a los representantes internacionales, nosotros somos responsables de nuestras propias palabras, y la posición del Foro en ese terreno la puedo volver a repetir. Es una posición general en todos los partidos y en la sociedad, que todas las víctimas tienen que ser un elemento central, nuclear. No lo fueron durante muchísimos años y todos tenemos que hacer una lectura crítica, pero ahora lo son y lo tienen que ser en el futuro.

¿Qué diferencia hubo con respecto a Aiete a la hora de recabar adhesiones internacionales? ¿Ha habido más dificultades?

-No, de hecho los apoyos al documento de Arnaga son mayores que los de Aiete. Kofi Annan hizo una declaración, no participó directamente por diversos motivos, uno de ellos de agenda, y hay nuevas personalidades que se han implicado. Todos los actores de Aiete siguen ahí y Arnaga lo ha demostrado.

¿Por qué en Aiete primero se celebró la conferencia y después se pronunció ETA, y en esta ocasión ha sido al revés? ¿Se precipitaron los acontecimientos?

-Lo ocurrido en las últimas tres semanas en los medios de comunicación algún día será objeto de una tesis universitaria por las especulaciones que luego obligaban a los medios a titular en función de su anterior estimación de fechas. Ha sido realmente digno de estudio, con todo el respeto porque yo vengo del mundo periodístico. Dicho esto, creo que la secuencia era normal. La desaparición de ETA se produce de la mano de la fundación Henry Dunant, que acompaña el proceso vasco desde muchísimo antes de Aiete. Arnaga venía a hacer tres cosas;verificar esa labor de notario de todos los presentes, un balance del recorrido de Aiete-Arnaga, y en tercer lugar una perspectiva a futuro.

¿Por qué Iparralde? Una de las críticas de las asociaciones de víctimas con respecto al acto de Arnaga es que no tuviera lugar en la CAV.

-Nos ha extrañado que se haya generado polémica, en nuestras reuniones con el Gobierno Vasco eso se comprendía. Tenemos que recordar que en la anterior iniciativa de desarme el señor Manikkalingam fue convocado en la Audiencia Nacional, que el presidente de la fundación Henry Dunant, el señor Solana (Javier Solana, exministro socialista, exsecretario general de la OTAN y exjefe de la diplomacia europea), tiene una denuncia en la Audiencia Nacional. ¿Alguien cree que había condiciones jurídicas en Hegoalde para hacer un acto de estas características?

¿Cómo valora el posicionamiento de los gobiernos vasco y navarro ante la convocatoria de Kanbo y su declaración conjunta en Bertiz?

-Lamentamos que decidieran no venir, les expusimos un planteamiento abierto. ¿Cómo queréis participar de manera que os sintáis cómodos? Por otro lado hay una coherencia, no estuvieron en Aiete, ni en el desarme, y tampoco en Arnaga. En tercer lugar saludamos el contenido de la declaración de Bertiz, nos sitúa a todos en las mismas coordenadas. Creemos que está hecha en perspectiva de futuro y lo celebramos, aunque lamentamos no haber encontrado la fórmula para que estuvieran en Arnaga.

¿Es el Gobierno español rehén de sus propios posicionamientos en materia de dispersión de presos? Urkullu hablaba hace escasos días en este medio de la “sensibilidad” y de las “limitaciones” de Rajoy con respecto a esta cuestión.

-Hay una mayoría institucional, política y social en relación a esta cuestión, se están construyendo acuerdos en los parlamentos vasco y navarro y se va a seguir avanzando, e incluso esa mayoría se refleja en el Congreso español. A partir de ahí hay que ver cómo articulamos las soluciones. Nosotros valoramos positivamente la propuesta de los gobiernos vasco y navarro de articular un marco de trabajo con el Gobierno español. Yo le escuché con mucha atención al señor Urkullu cuando hablaba de la sensibilidad de Rajoy, pero en este instante no tenemos ningún dato que nos permita imaginar que se va a cambiar la política de excepcionalidad penitenciaria. Nosotros no planteamos privilegios, sino solamente la aplicación ordinaria de la legislación.