Un retorno de más de 32,7 millones de euros

impacto la organización confía en que supere la cifra de las finales de 2017

Domingo, 13 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Bilbao - Las finales de la Champions Cup y de la Challenge Cup de rugby, las dos máximas competiciones europeas de clubes de este deporte que se han disputado en el estadio de San Mamés este fin de semana, van a dejar en Bilbao más de 30 millones de euros de impacto económico, según los cálculos de los organizadores.

Mientras que la final de la Challenge Cup del viernes entre el Cardiff Blues galés y el Gloucester inglés reunió a 32.500 aficionados en San Mamés, ayer fueron más de 50.000 los que se congregaron para disfrutar del duelo por el título de la Champions Cup entre el Leinster irlandés y el Racing 92 francés, algo que no ocurría desde la edición de 2013.

En total, los organizadores del evento estiman que han sido unos 100.000 los visitantes que han acudido a la capital vizcaína con motivo de ambas finales. La previsión de la Liga Profesional Europea de Rugby (EPCR) es que el impacto económico de la cita supere el de las finales del año pasado en Edimburgo (Escocia), que fueron de unos 32,7 millones de euros, según anunció el director ejecutivo del organismo, Vincent Gaillard. Los cálculos de los responsables del rugby europeo es que las de Bilbao van a ser unas finales “históricas”, no solo por el hecho de que por primera vez se van a celebrar fuera del circuito del Seis Naciones -Inglaterra, Gales, Escocia, Irlanda, Francia e Italia-, sino porque también se “van a romper algunos récords” en cifras de asistentes.

A la venta de entradas hay que unir los gastos en hoteles, bares y restaurantes y los consumos, donde uno de los datos más esperados es el número de litros de cerveza dispensados a los aficionados.

Entre los visitantes que han acudido a Bilbao estos días hay que incluir una delegación de la ciudad inglesa de Newcastle, que acogerá las finales de estas dos competiciones en 2019, encabezada por su alcalde, Nick Forbes. Fue él quien se reunió el viernes con el regidor bilbaino Juan Mari Aburto y también quien elogió la transformación de Bilbao, que comparte con la ciudad inglesa un pasado industrial y un río que la recorre. - Efe