Espectáculo inédito en la marisma de Deba

Una pareja de espátulas, en la ría debarra.

la aparición de un grupo formado por unas 25 espátulas en la ría causa una grata y enorme sorpresa en la villa

Un reportaje de Jabi Leon - Sábado, 12 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La ciudadanía debarra y las personas que pasaron al mediodía del pasado jueves junto a la ría de Deba tuvieron la posibilidad de presenciar un espectáculo inédito por estos lares. No en vano, unos 25 ejemplares de espátula común se detuvieron durante prácticamente una hora en la marisma del pueblo para reponer fuerzas y proseguir su viaje migratorio hacia el Norte;dejando tras de sí una espectacular imagen que ha causado una grata y enorme sorpresa en la villa costera.

Testigo de excepción fue el elgoibartarra “afincado en Deba desde hace 40 años” Gregorio García;un apasionado de la fotografía y de las aves que se llevó “un sorpresón” cuando se asomó a la ventana de su casa para echar un vistazo a la ría.

Lo que vio le dejó perplejo. Según ha contado a NOTICIAS DE GIPUZKOA, “en un principio pensé que se trataba de algunas garzas pero corrí a coger los prismáticos y enseguida me percaté de que eran ejemplares de espátula”;una especie de ave pelecaniforme propia de Eurasia y África que migra en invierno a zonas tropicales y subtropicales y que “nunca antes había visto en Deba”.

Gregorio no se lo pensó dos veces, cogió su cámara de fotos y se aproximó tan rápido como le fue posible “hasta el islote que cuando hay marea baja se genera en las inmediaciones de Casa Campo”. Una vez allí, explica, “me tumbé sobre la hierba y el barro y permanecí inmóvil para sacar las fotos a ras de agua”.

La táctica empleada le dio buenos resultados a Gregorio, ya que los animales no se percataron de su presencia y pudo tomar “más de 300 fotos” de esas aves acuáticas zancudas de gran tamaño, de plumaje principalmente blanco y que se caracterizan por la forma de su pico (largo y aplanado con un ensanchamiento romo en la punta), al que deben su nombre común actual.

Sea como fuere, la parada para comer realizada por el grupo de espátulas en la marisma de Deba (se alimentan de insectos acuáticos, moluscos, crustáceos, ranas, renacuajos, tritones, gusanos, sanguijuelas, peces pequeños y hasta algas) ha sido acogida con “sorpresa y una gran alegría” por los colectivos de defensa medioambiental de la zona.

De hecho, los integrantes de Mutriku Natur Taldea y de la asociación Debanatura coincidieron ayer al señalar la importancia de ese hecho “porque puede ser un indicador de que las marismas de Deba se están recuperando por el buen camino”.

Para confirmar esa hipótesis habrá que esperar a ver si la imagen del jueves se repite. De momento, lo que está claro es que gracias a la rápida reacción y el buen hacer con la cámara de Gregorio García la bella estampa que se generó en torno a la ría ya se puede incorporar a los folletos para la promoción turística de la villa.

Secciones