Desde la Avenida de Tolosa

El ‘Minuto de Odio’

Por Adolfo Roldán - Sábado, 12 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

En septiembre de 1988 se celebró en Chapel Hill, campus de la Universidad de Carolina del Norte, un Congreso de académicos para analizar el futuro de la educación liberal. Esas celebraciones solían desarrollarse de manera apacible, pero aquella ocasión se convirtió en la excepción que confirma la regla. Los delegados asistentes desataron lo que George Orwell calificó en su obra 984 como el Minuto de Odio. Era el momento en el que se instaba a los ciudadanos a dirigir toda clase de insultos a los diversos retratos de un hombre del que solo sabían su nombre: Goldstein, y que era el Gran Enemigo del Estado. En Chapel Hill los conferenciantes pugnaron entre sí por criticar severamente a un personaje al que no se nombró en ningún momento, pero al que todos conocían: Allan Bloom, codirector del Centro para la Investigación y Práctica de la Democracia. Su terrible delito había sido escribir un año antes el libro: El cierre de la mente moderna que puso patas arriba el ámbito académico norteamericano al denunciar que su deriva le precipitaba a derroteros cada vez más preocupantes. La elección de Quim Torra como candidato a la presidencia de la Generalitat ha cogido cansada a la oposición, que se ha limitado a censurar e insultar al elegido. Esta vez, tanto el Ejecutivo como los altos Tribunales se han limitado a verlas venir, y esperar los acontecimientos. Una posición muy distinta a la que adoptaron contra Puigdemont, Jordi Sànchez y Jordi Turull. Sin embargo, voces disonantes las ha habido y las habrá sobre todo a partir de la investidura del lunes. Las críticas se han centrado en los seis tuits que subió Torra hace seis años y por los que ya ha pedido disculpas. Dos de las voces más agresivas han sido García Albiol y Arrimadas calificándole de “candidato puesto a dedo”. Albert Rivera ha subido el tono exigiendo que pida perdón y definiéndole como “persona xenófoba y radical”. El PSC y PSOE conjuntamente le han llamado “sectario”. Pero el Minuto del Odio lo ha puesto Leguina que en Antena 3 le ha calificado de “gilipollas”.

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