Aberasturi alumbra al Euskadi-Murias

el gasteiztarra conquista en la vuelta a aragón la primera victoria del año para el equipo vasco, con un gran gari bravo siendo tercero

César Ortuzar - Sábado, 12 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

donostia - Las grandes historias requieren de hitos, de días felices para que no se acumule demasiada frustración y golpes en el manillar maldiciendo lo que pudo ser y no fue. Al Euskadi-Murias se le amontonaban los uys. Probablemente esa sea la peor onomatopeya, un sonido gutural, atávico, por lo que tiene de cruel. La formación vasca acariciaba desde tiempo atrás la felicidad plena, la dicha, que, caprichosa, se le escurría, arenosa, entre los dedos. Siempre había alguien por delante, media pedalada, un tubular, una mala decisión o simple plomo en los bolsillos. Ganar corría el peligro de convertirse en una obsesión que fumigara el espíritu de una formación dispuesta para el combate, atada al optimismo que empujó la fiebre del oro. En esto brotó la Vuelta a Aragón, una carrera que estuvo guardada en el cajón de la mesilla de noche durante trece años, perdida en el calendario como esos objetos que se encuentran sin querer y un buen día asoman tímidos hasta convertirse en indispensables.

En Caspe, en el Alto del Castillo, celebró el renacimiento Jon Aberasturi con el triunfo más perseguido, liberador. “Por fin hemos conseguido la ansiada victoria. Llevábamos todo el año persiguiéndola”, se sinceró el velocista, que mordió la gloria en un lugar inesperado. Algunos encontronazos son los mejores. Aberasturi ganó sin pensarlo. Ni lo imaginó. “No lo veía del todo claro porque era un final propicio para Barbero, pero he podido ganar. Me he sorprendido”, expuso el primer líder de la carrera. “He visto que la gente no iba bien y a falta de 200 metros me he lanzado. Sabía que había una curva a falta de 100 metros. He entrado con un poco de diferencia y no me los han podido recortar”, radiografió sobre un triunfo reconfortante, el mejor bálsamo para el Euskadi-Murias, liberado del casi. “Se ha demostrado que podemos ganar, no solo estar rozando la victoria”, expuso tras su triunfo.

El velocista alavés, que rastreó Japón y México para continuar su sueño ciclista en la escuadra vasca, bautizó al Euskadi-Murias en su salto de categoría. El otro triunfo tenía el eco lejano de Imanol Estévez. Aberasturi asaltó la fortaleza catapultado por dos piernas de culturista. El esprinter del equipo vasco no dejó lugar a equívocos. Fue tan rápida su respuesta, que en lo que se suponía un esprint en cuesta, llegó escapado. A Carlos Barbero (Movistar), que no pudo cogerle el rebufo en una llegada picuda, le dejó el pasmo. Con el laurel de Aberasturi, el éxtasis inundó el gaznate de un equipo espumoso, que al fin pudo beber champán, la bebida de las celebraciones. Hacía demasiado tiempo que las burbujas reclamaban al Euskadi-Murias, tan cerca y tan lejos. Aberasturi se tomó la victoria de un trago.

En la alborotada subida de 2,2 kilómetros que cerraba el día de estreno, arrancó Aberasturi como un bisonte en estampida. Su despegue, a 200 metros de la gloria, le elevó a los altares. Ninguno fue capaz de rastrearle. Barbero, empeñado, se vio obligado a dimitir ante la turbina alavesa. A la espalda de Aberasturi solo quedó el aire y una despedida a la francesa. Barbero, al que siguió Garikoitz Bravo, otro de los dorsales importantes del Euskadi-Murias, tuvo que emplear binoculares para localizar a Aberasturi, celebrante tras rubricar una victoria estupenda que sirve para fortalecer a la escuadra vasca, que da la bienvenida al hechizo, tras demasiados lunas pensando en una maldición. Aberasturi acabó con el mal de ojo en una jornada que también resaltó el décimo puesto de Egoitz Fernández, el velocista de la Fundación Euskadi. El santurtziarra parece ir encontrando buenas sensaciones después de un comienzo de campaña difícil. No fue el único ciclista naranja que dejó huella en carrera. Gotzon Martín, acompañado por el incombustible Paco Mancebo (Inteja), Jorge Cubero (Burgos-BH), Álex Cano (Coldeportes-Zenu) protagonizó la fuga de la jornada que remitió antes de que elevara el perfil el Alto del Castillo, donde entre la agitación, surgió Aberasturi para clavar el estandarte del Euskadi-Murias y darle luz.

clasificaciones

Primera etapa

1. Jon Aberasturi (Euskadi-Murias) 4h06:52

2. Carlos Barbero (Movistar) a 1’’

3. Garikoitz Bravo (Euskadi-Murias) m.t

4. Dennis Van Winden (Israel) m.t

10. Egoitz Fernández (F. Euskadi) m.t.

General

1. J. Aberasturi (Euskadi-Murias)4h06:52

2. Carlos Barbero (Movistar) a 5’’

3. Garikoitz Bravo (Euskadi-Murias) 7’’

10. Egoitz Fernández (F. Euskadi) a 11’’