Reivindican una visión integral en las normativas para la Parte Vieja

Visión general de la Parte Vieja desde la zona del puerto.

La asociación de vecinos presenta la realidad del barrio en la ponencia sobre turismo de Gipuzkoa

A. Zabaleta G. Estrada - Viernes, 11 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La asociación Parte Zaharrean Bizi reivindicó ayer la necesidad de un plan de usos integral para gestionar el barrio del que dependerían el resto de normativas, también la turística, para hacer frente a las características específicas del barrio y a sus problemas. El representante de la asociación vecinal Xabier Arberas compareció en la ponencia constituida en las Juntas Generales de Gipuzkoa en busca de un modelo de turismo sostenible para el territorio.

En su comparecencia Arberas ofreció la radiografía de los problemas que padece la Parte Vieja y que consideró que son consecuencia, en gran parte, del proceso de gentrificación (o elitización) y turistificación que sufre el barrio. Arberas ofreció datos sobre la pérdida de población del barrio, su envejecimiento y la falta de relevo generacional, así como de la falta de equipamientos o servicios para los vecinos del barrio. Añadió que es una zona con un bar por cada 19 habitantes. Denunció que muchos de esos problemas son consecuencia de que no se ha tratado la Parte Vieja como un barrio, sino como una zona de ocio. “Lo que está en juego es el modelo de barrio que queremos”, apuntó. Arberas recordó que aunque hace algunos años se negaban los problemas que ellos denunciaban, sí se ha conseguido compartir un diagnóstico de la situación con el Ayuntamiento, y se ha dado el siguiente paso, el de tomar medidas. El Consistorio en los últimos años está trabajando en nuevas normativas con respecto a las terrazas, el uso del espacio público o la utilización turística de las viviendas.

Respecto a este último fenómeno, la asociación de vecinos está a la espera de comprobar y valorar las consecuencias de la nueva ordenanza que entró en vigor a finales de marzo. Sí ofreció datos sobre, por ejemplo, los establecimientos del barrio: el 50% están dirigidos al turismo y un 25% más tienen también una amplia vocación turística. “El pequeño comercio es sustituido por tiendas de souvenirs”, declaró, al tiempo que añadió que su objetivo es intentar “cambiar la inercia” y actuar. “Se nos ha etiquetado como los contrarios al turismo y nunca hemos defendido que ese sea el problema principal de la Parte Vieja, denunciamos un problema previo de degeneración del barrio que lleva a la gentrificación y que se ha agravado con la turistificación”, concretó.

decálogo A preguntas de los junteros de los distintos grupos, Arberas explicó que su estrategia como asociación, además de reivindicar nuevas regulaciones, ha sido presentar denuncias ante el incumplimiento de distintas normativas (de ruido, de ocupación de espacio público, de toldos) tras comprobar que ni siquiera se hacían cumplir las normativas vigentes, lo que, a su juicio, agravaba la situación.

Arberas, que reivindicó la necesidad de un plan integral para la Parte Vieja, citó además un decálogo de cuestiones que considera primordiales, algunas de las cuales ya se aplican: la moratoria de nuevos usos turísticos, una carta de derechos de los vecinos, cambiar el modelo productivo primordial del barrio, crear una mesa de debate municipal, regular los usos turísticos, medidas para recuperar el espacio público, regenerar socialmente la Parte Vieja, cuidar los espacios peatonalizados y potenciar la participación ciudadana. Arberas concluyó con una pregunta: “¿La Parte Vieja puede absorber tanto turismo y tanta actividad?”.

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