PROYECTO LIDERADO POR AZTI

Las angulas, diezmadas por el tráfico ilegal, hallan una oportunidad

Pretenden lograr la vuelta al mar de, al menos, el 40% de las anguilas europeas

Las amenazas que se ciernen sobre las angulas, como el tráfico ilegal, han generado que solo el 8 por ciento remonten los ríos peninsulares, sin embargo, a partir de ahora, un nuevo proyecto facilitará las herramientas para recuperar la especie y su hábitat.

Elena Sánchez Laso - EFE - Jueves, 10 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 11:31h.

MADRID. Ante este claro retroceso de la especie, el proyecto "Sudoang", participado por España, Portugal y Francia, y liderado por la Fundación Azti (País Vasco), Centro Tecnológico de Innovación Marina, persigue un objetivo común: conseguir a largo plazo la vuelta al mar de, al menos, el 40 por ciento de las anguilas europeas (Anguilla anguilla) que había históricamente.

Para ello será necesario consensuar metodologías que sustenten el hábitat para esta especie, que en España se considera autóctona y además se encuentra en peligro crítico de extinción y fuera de los límites biológicos de seguridad, ha explicado a Efe, Estíbaliz Díaz, bióloga y responsable del proyecto.

La situación es "muy mala" desde que a finales de los 70 surgieran las primeras voces de alarma y su descenso es tan acuciante que, a día de hoy, sólo alcanzan los ríos un 8,7 % de las angulas que lo hacían en los años previos a 1980, ha lamentado la bióloga y asesora para este tema del Ministerio de Medio Ambiente.

Para poder realizar una evaluación, gestión y seguimiento eficaz de la anguila europea el proyecto contará con una red de seguimiento en 10 cuencas piloto Mediterráneas y Atlánticas: Nivelle, Oria, Nalón, Ulla, Miño, Mondego, Guadalquivir, Guadiaro, Ter y Bages-Sigean.

Las diminutas larvas de anguila abandonan el Mar de los Sargazos desde donde son arrastradas por las corrientes oceánicas casi 7.000 kilómetros hasta las costas de Europa y norte de África para buscar refugio, ya convertida en angula, en rías, estuarios y desembocaduras de los ríos.

En ellos pasará la mayor parte de su vida adulta hasta alcanzar la fase de anguila plateada, etapa madura, y migrar de nuevo hacia el Mar de los Sargazos para reproducirse y morir.

A lo largo de su vida su supervivencia se verá amenazada por el cambio climático, las barreras a la migración (en la península la anguila ha perdido el 80% de su hábitat), la contaminación, la explotación insostenible y el tráfico ilegal.

En este punto, Díaz ha señalado que esta iniciativa también coordinará la labor de las diferentes policías de los países implicados para combatir el tráfico ilegal que, este año, está alcanzando cifras récord en España.

El mercado asiático es un gran consumidor de anguila, especialmente de la japónica (Anguilla japonica), aunque en los últimos años, y por el declive que sacude a esta especie, se surten de la anguila europea mermando su población, ha subrayado Díaz.

El Seprona de la Guardia Civil es uno de los socios implicados en este proyecto y trabaja, en el marco de sus actuaciones contra el furtivismo y la protección de especies amenazadas, en la lucha contra el tráfico ilegal de las angulas y en su reintroducción.

El capitán jefe de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) del Seprona, José Manuel Vivas, ha explicado a Efe que en España ya se puede empezar a hablar de "trama" de chinos asentados en torno a este tráfico delictivo.

Se trata de una "estructura muy consolidada" en la que no faltan las empresas pantalla y modos más sofisticados de blanqueo, ha destacado Vivas.

La lucha del Seprona contra este comercio ilegal (el convenio Cites prohíbe exportar este producto a países terceros de la UE) se ha saldado -desde octubre pasado hasta la actualidad- con más de 2.300 kilos de angulas incautadas.

Cuando en una operación policial se decomisan las angulas casi todas viven, apenas mueren entre un 5 o un 10 por ciento del total incautado, por lo que urge devolverlas a su medio natural lo antes posible pero con prudencia, ha detallado Vivas.

Previo a la suelta en el río, el primer paso es aislarla durante unos días en agua con algo de salinidad para depurarlas y eliminar cualquier vestigio de bacteria nociva que pueda tener.

Una vez finalizada esta fase, se las libera en un río libre de contaminación y seleccionado por especialistas, con el fin de mejorar la situación de la especie en dichas cuencas y ayudar al estado ecológico de los ríos.

Desde el Seprona han incidido en que la anguila juega un papel importante dentro del ciclo biológico de los ríos por lo que su desaparición afectaría al equilibrio de las cuencas y de las especies.