Rivera rompe con Rajoy acusándolo de no vigilar a los “separatistas” catalanes

El líder del PP le instó a dejar de ser un “aprovechategui” en clave electoral tras ser culpado de no aplicar como debe el 155

“Sus nuevos socios son ahora el PNV y ERC;recurra el voto delegado de Puigdemont y Comín” “Esto no le va a dar ni un voto. Compórtese como el PSOE en un tema que es tan importante”

Igor Santamaría - Jueves, 10 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en la que Ciudadanos ya pisa los talones al PP, ha desatado la batalla, en principio, dialéctica, entre los máximos líderes de ambas formaciones. Una tensión que estalló ayer en el Congreso cuando Albert Rivera rompió con Mariano Rajoy en Catalunya por considerar que el Gobierno español “no vigila a los separatistas”. “Hasta aquí hemos llegado”, espetó el dirigente naranja, quien sostiene que el Ejecutivo del PP está haciendo “dejación de funciones” en territorio catalán al no aplicar correctamente el artículo 155 de la Constitución y que ha permitido que los independentistas gastasen el dinero público en el procésen general y en la organización del referéndum en particular. Ciudadanos cree, siete meses después, que se podía haber ido más allá con ese precepto y adoptar medidas como la introducción del castellano en las escuelas o la intervención de la televisión pública catalana (TV3).

La gota que colmó el vaso fue la cuestión del voto delegado de Carles Puigdemont, que está exiliado en Berlín, y de Toni Comín, que reside en Bruselas. Ambos son diputados del Parlament y el juez del Supremo Pablo Llarena, que instruye la causa del proceso soberanista, les dio permiso para que deleguen su voto en otro parlamentario en los plenos que celebre la Cámara catalana. Rivera quiere que Madrid recurra la delegación del voto, que acordó el Parlament, ante el Tribunal Constitucional, pero Rajoy asevera que no tiene legitimación para hacerlo, según dicen sus letrados. Una negativa que enfureció a Rivera.

“Hemos defendido la democracia en Catalunya y respaldado la aplicación del artículo 155. Hemos apoyado los presupuestos. Hemos sido sus aliados y ahora le pedimos que recurra el voto delegado de Comín y de Puigdemont, prófugos de la justicia”, explicó el líder de Ciudadanos durante la sesión de control. “Actúe y recurra, pues si no lo hace no contará con nuestro apoyo para aplicar la Constitución en Catalunya”, amenazó al presidente español. El líder del PP le recordó que “he puesto en marcha el artículo 155 con prudencia y mesura, pero con firmeza, y he presentado 25 recursos contra el procés ante el Constitucional”. “Esto de los recursos no va por kilos”, replicó Rivera al número de impugnaciones. Y reiteró su amenaza: “Solo le apoyaremos si vigila de cerca lo que hacen los separatistas en Catalunya”.

“Usted esta de aprovechategui en un tema importante. Esto no le va a dar ni un voto”, respondió Rajoy, hastiado de las exigencias y amenazas de quienes, por el momento, han forzado ya la dimisión de dos presidentes regionales del PP, Pedro Antonio Sánchez y Cristina Cifuentes, así como de la senadora Pilar Barreiros a cambio de su apoyo a los populares. Tal es el hartazgo del presidente español que recomendó a Rivera que se “comporte como el PSOE en el tema de Catalunya”. “Así nos irá mucho mejor”, sentenció.

Pero a ello se suma que Rajoy también ha pactado los Presupuestos con el PNV, cuyos cinco votos son imprescindibles para que las cuentas puedan aprobarse en el Congreso. Los nacionalistas vascos son el nuevo enemigo de Ciudadanos, que no para de meter cizaña contra el Concierto Económico y el Cupo vasco, y el Amejoramiento navarro por entender que discriminan al resto de comunidades del Estado. “Sus nuevos socios son ahora el PNV y ERC”, le espetó Rivera.

El PSOE, socio del Ejecutivo en la aplicación del 155 -el Gobierno de Rajoy y los socialistas negociaron todos los extremos de la intervención, a diferencia de Ciudadanos, que solo dio apoyo externo- censuró la irresponsabilidad de Rivera por no tener sentido de Estado ante el desafío secesionista. “El PSOE es muy crítico con el Gobierno en muchos temas, pero como somos un partido de Gobierno y de Estado en temas como la lucha antiterrorista o la cuestión territorial hemos apoyado al Ejecutivo del PP, no por ser Gobierno sino por ser políticas de Estado”, argumentó la portavoz socialista, Margarita Robles.

No tuvo Rajoy el mejor de sus días. Y es que antes de celebrar el Consejo de Ministros extraordinario, el presidente español tuvo que afrontar otras preguntas en el ritual de la sesión de control. Rajoy llegó con los rescoldos del procés incandescentes, con la crisis de la Comunidad de Madrid aún humeante, el maquillaje del CIS en la expresión con el PP perdiendo puntos a borbotones en favor de Ciudadanos, los silbidos de los pensionistas desde la calle en sus tímpanos y la presión judicial y de Rivera en las costuras. Eso sí, como siempre, se esforzó en representar naturalidad y radiar la sensación de tener todo bajo control.

tc: tumba la ley de presidència Tal y como se preveía, el Tribunal Constitucional, tras el recurso presentado por el Gobierno español, desmontó la Ley de Presidència aprobada por el Parlament y que permitiría investir a distancia a Carles Puigdemont, que es el candidato propuesto por JxCat para convertirlo en president antes del próximo lunes día 14. En esta tesitura, y tras las conversaciones con ERC, a la formación del exjefe del Govern le corresponderá mover ficha y designar un nuevo aspirante que, en principio, sería de nuevo Jordi Sànchez, aunque es probable que se acelere un plan D para dar con un candidato “efectivo”, sin problemas judiciales, para echar a rodar el Govern y dar la puntilla a la imposición del artículo 155.