Desde la Avenida de Tolosa

‘El Veleta’

Por Adolfo Roldán - Jueves, 10 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

La vida de Anita Carmona Nita es una historia de superación, zancadillas, golpes y sanciones dentro y sobre todo fuera del campo de fútbol. Nació el 16 de mayo de 1908 en el barrio portuario de Málaga. Fue la más pequeña de cuatro hermanos, hija de un estibador y de una ama de casa. Para Nita el balón de fútbol era un amuleto que le atraía como un imán. Se cortó el pelo, se vistió la camiseta a rayas del Sporting de Málaga, se mezcló con toda la chiquillería y empezó a dar las patadas en la explanada de la dársena. Su primer fichaje fue como ayudante de masajista, pero el oficio tenía truco. Cundo salían fuera del barrio a jugar, Nita se calzaba las botas y saltaba al campo convenientemente disfrazada, para no ser descubierta por la parroquia. Pero el runrún le perseguía, negándose algunos jugadores a disputar, ¡ellos tan machos!, contra una chica que se atrevía a regatearles y a marcar goles espléndidos. Sufrió arrestos y amenazas de cárcel, porque su actividad era ilegal, prácticamente un delito. Ninguna niña debía sudar, correr, golpear un balón, porque eso estaba reservado a los hombres. Tuvo que emigrar a Vélez-Málaga, en la Axarquía malagueña, pero volvió a lo mismo. Allí cambió el nombre por El Veleta para no ser reconocida, y porque su sino era cambiar continuamente de aires. Jugó al fútbol hasta mediados de los años 30, cuando los tiempos ya no estaban para juegos. Falleció a los 32 y la amortajaron con la camiseta del Sporting de Málaga. Dicen que fue la primera futbolista en el Estado, aunque tal vez hubiera más chicas disfrazadas de varones. Les he contado la historia de Nita porque ayer Alex Uranga y Garbiñe Etxeberria anunciaron que la Real creará la próxima temporada un segundo equipo de fútbol femenino, que comenzará en la categoría territorial con 19 jugadoras guipuzcoanas. El fútbol femenino, ahora que llega el derbi, sube exponencialmente, además del conjunto de Primera División;hay una gran representación en segunda con el Eibar, el Oiartzun, el Añorga y el Zarautz. Si Nita levantara la cabeza.