Llarena lleva su choque con Montoro por el 1-O a Alemania

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena. (EFE)

La Justicia belga reclama al juez del Supremo que aclare la orden europea de detención contra Puig, Comín y Serret

Miércoles, 9 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - La vertiente judicial internacional del procés abierta en hasta cuatro naciones europeas sigue dando malas noticias a la Justicia española. El magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, trasladó ayer a Alemania su choque con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, por los gastos públicos para la organización del 1-O. De forma paralela, la Fiscalía de Bélgica reclamó a Llarena que clarifique más en detalle las órdenes europeas de detención que pesan sobre los conseller cesados Lluis Puig, Antoni Comín y Meritxell Serret.

Un escrito enviado al Tribunal Superior de Justicia de Schleswig-Holstein, que juzga la posible extradición del president destituido Carles Puigdemont, Llarena asegura que aún espera que Hacienda le remita si la organización del referéndum del 1 de octubre se sufragó con dinero público. Cabe recordar que Montoro levantó una tremenda polvareda al asegurar en un medio de comunicación que la consulta no se realizó gracias a “ni un solo euro de dinero público”, lo que sirvió de argumento para algunos encausados por el procés en que no existió malversación alguna de fondos públicos. “No puede informarle de una manera definitiva al respecto, dado que todavía no se ha recibido el informe del Ministerio de Hacienda”, advierte el magistrado en su escrito, dado a conocer por La Vanguardia.

El flanco belga tampoco parece irle demasiado bien a Llarena. La Fiscalía del país centroeuropeo han instado al Supremo a especificar se manera más detallada respecto a las órdenes europeas de detención de Puig, Comín y Serret, específicamente para que el juez argumente con mayor profundidad si la entrega a las autoridades españoles afecta a los delitos esgrimidos en el auto de procesamiento o es por los que el magistrado reclama a los exmiembros del Govern. El asunto no es baladí, ya que ni Serret ni Puig serán entregados por el delito de desobediencia que pesa sobre ellos, ya que es un ilícito penal que no existe en suelo belga. - N.G.

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