“El poeta busca la verdad y la belleza, aunque las confunda”

El cubano Sergio García Zamora recibe el premio Gabriel Celaya de poesía

Harri Fernández Gorka Estrada - Miércoles, 9 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El poeta cubano Sergio García Zamora recibió ayer el III Premio Internacional de Poesía Gabriel Celaya, por su libro Diario de un buen recluso.García, que vino desde El Caribe, recibió ayer por la tarde su premio, en un acto que tuvo lugar en el Salón del Trono del palacio foral de la Diputación. Como resultado del galardón la editorial Erein publicará su libro y, además, recibirá una recompensa en metálico de 10.000 euros.

El jurado, compuesto por Amalia Iglesias, Carlos Aurtenetxe y Jon Obeso, destacó a la hora de conceder el premio “el punto de vista tan original” de los poemas de García. “Su forma de hacer universal cada anécdota, la fusión de lo bello y lo terrible, lo naif y lo profundo conviven en una voz única. Es un libro de poemas muy contemporáneo en su estructura, al tiempo que dialoga con la traición y con la memoria”, afirmaron.

García, que con 32 años ha publicado ya 18 libros por los que ha recibido 17 premios, se mostró muy agradecido por el reconocimiento y también alabó la figura y obra de Gabriel Celaya. “Todo poeta busca la verdad y la belleza aunque a veces las confunda”, afirmó el autor, quien añadió que no ha llegado hasta Donostia por puro “azar”. En este sentido, comentó que todos los cubanos leen a Celaya y que este fue capaz de aunar la “búsqueda” de “la estética” y “la ética”, algo que no todos alcanzan.

Este poeta, que pertenece a la llamada Generación Cero -grupo de poetas cubanos nacidos después de los 70- y que con su Diario de un buen recluso ha quedado por delante de otros 235 poemarios participantes, explicó que lo que le importan son “los primeros paisajes” y que estos son las “personas”. De esta manera, comentó que pese a ser un viaje largo el que ha hecho, ha merecido la pena, no solo por el premio sino también por las personas que ha conocido. “No voy a llorar ni a reírme, sino que voy a hacer todo lo contrario”, concluyó su discurso .