Osakidetza inicia en Junio pruebas piloto para el cáncer de cérvix

Este programa de cribado tiene como destinatarias a las mujeres de 25 a 64 años
Intentará detectar este tumor a más de 600.000 vascas de manera paulatina

“Citaremos a las mujeres vascas de forma paulatina para hacerles una prueba diagnóstica”

Concha Lago - Martes, 8 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Osakidetza pondrá en marcha previsiblemente a finales de junio las primeras pruebas piloto para implantar el programa de detección precoz de cáncer de cérvix. Este plan de cribado tiene como destinatarias a mujeres de entre 25 y 64 años, y su objetivo es reducir la mortalidad por este tumor. La prevalencia del cáncer de cuello del útero está solo por debajo del de mama, intestino grueso, útero, o el melanoma maligno de piel en el conjunto de la población femenina, pero es el segundo en incidencia entre las mujeres más jóvenes.

Según Andoni Arcelay, director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, “el programa está en una fase muy avanzada, y la idea es que antes de que termine este semestre, hacia finales de junio, poder iniciar de forma piloto este programa que luego se va a ir implantando de forma paulatina”. Se trata de un plan de trabajo muy ambicioso, ya que el colectivo femenino en esas franjas de edad está compuesto por más de 600.000 mujeres, según el Eustat.

De esta forma, el Servicio Vasco de Salud complementa los programas de cribado de cáncer, el actual de mama y colon, con un plan poblacional de cérvix que funcionará de la misma manera que los ya existentes. “Iremos citando a las mujeres vascas para hacer la citología cervical, y bajar nuestras tasas de cáncer de cérvix”. La idea es convocar por carta a las mujeres y realizarles una prueba diagnóstica, lo que antes era la citología pero ahora con técnicas más cualificadas para llevar a cabo el screening. Se prevé que sean las matronas de los centros de salud las encargadas de realizar las citologías.

Los programas de cribado poblacional tienen como objetivo detectar tempranamente lesiones precursoras de cáncer y tumores en estadios iniciales para incrementar la supervivencia y la esperanza de vida. Euskadi es referente en estos programas de cribado y fundamentalmente en el cáncer colorrectal, donde ha conseguido llegar al 100% de la población de riesgo, un colectivo diana entre 50 y 69 años.

Hasta ahora, el cribado de este tumor de cuello de útero se realizaba con carácter oportunista. Por ello, el consejero de Salud, Jon Darpón ya ha señalado que se tratará de un programa estandarizado que se desplegará de manera paulatina. Según ha puesto de manifiesto, hasta este momento la prueba se efectuaba únicamente por recomendación médica, por lo que se practicaba casi siempre a las mismas mujeres y la cobertura poblacional resultaba desigual.

Sin embargo, hay que señalar que, los datos registrados en 2016 (últimos disponibles), se contabilizaron en el Estado español 2.399 casos. Con una incidencia aproximada de unas cuatro afectadas por cada cien mil habitantes, en la CAV se detectan anualmente unos 75 nuevos casos y en Nafarroa otra veintena. A pesar de su prevalencia y según indica la última Encuesta de Salud de la CAV de 2013, solo el 72% de las potenciales candidatas se había realizado una citología vaginal en los tres ejercicios previos como método de diagnóstico precoz.

De hecho, para las mujeres europeas de entre 15 a 44 años, este cáncer ginecológico es el segundo más común después del de mama. Los países con programas de cribado del cáncer de cuello uterino han reducido sustancialmente la incidencia de este tumor, pero sigue siendo una causa importante de muerte para las féminas.

Este tumor se origina principalmente cuando las células cervicales se infectan por el Virus de Papiloma Humano (VPH) y crecen de forma descontrolada. De hecho, según los expertos, prácticamente todos los casos del cáncer de cuello de útero son producidos por el VPH. Aclaran que se trata de una infección de transmisión sexual sin síntomas, que cura espontáneamente en la mayoría de los casos. Y se alejan del enfoque alarmista, ya que solo en un pequeño porcentaje de personas en las que la infección persiste hay riesgo de desarrollar cáncer.

Plan oncológico integral Este programa se enmarca en una de las iniciativas estrellas del Departamento de Salud, el Plan Oncológico Integral de Euskadi. Un proyecto necesario ya que las estimaciones dibujan un oscuro panorama en el que un 40% de las personas “recibirá un diagnóstico de cáncer en algún momento de su vida”.

El Plan se basará en tres pilares, entre ellos un modelo asistencial específico centrado en la promoción de la salud y la prevención del cáncer y, por otro lado, en “un modelo de atención sanitaria multidisciplinar y centrado en la atención oncológica desde el diagnóstico hasta los cuidados paliativos”. También tendrá un sistema de información propio que permita medir los resultados del tratamiento y su coste, además se integrará el abordaje de la medicina personalizada que paulatinamente será fundamental en este campo.