Adur, uno de los acusados en prisión: "O los agentes no dicen la verdad, o me confunden con otro"

Declara que a las 3 y media de la mañana recibió una llamada de otro de los acusados, y desmiente que le llamara para planear una agresión

Lunes, 16 de Abril de 2018 - Actualizado a las 13:17h.

SAN FERNANDO DE HENARES - Adur Ramírez, uno de los tres acusados de la agresión a dos guardias civiles en Altsasu que están en prisión, ha afirmado hoy en el juicio que no estuvo en "toda la noche" en el bar Koxka, donde se produjeron los hechos, ya que se fue a casa antes, sobre las 2 de la mañana, y allí vio a sus padres.

Ramírez se enfrenta a una petición fiscal de 50 años de cárcel como uno de los principales agresores de los agentes y sus parejas en la madrugada del 15 de octubre de 2016 y hoy ha negado que siquiera presenciara los golpes.

Ramírez se ha negado a contestar a la Fiscalía y la acusación, pero sí lo ha hecho a su abogada, a quien ha relatado que él no estuvo en el bar sobre las 5 de la mañana, cuando ocurrieron los hechos, ya que sobre las 2 o 2 y media de la mañana se marchó a casa tras ver un partido de pelota.

Según su versión, se fue solo a su casa y cuando llegó comió algo. En ese momento, cuando él estaba en la cocina, ha relatado, llegaron sus padres que también venían de ver el partido.

Sí acudió esa noche a una cena junto con otro de los principales acusados, Jokin Unamuno, de despedida de un amigo común, y en el rato que pasó con él le hicieron una foto en la que aparecía vestido con camiseta negra.

En el momento de la agresión, los agentes le identificaron como uno de los agresores e iba, según ha destacado su abogada, vestido de rojo o naranja, pero el acusado ha dicho que no pasó por su casa antes para cambiarse de ropa.

"O no están diciendo la verdad, o confunden con otra persona, es que es imposible", ha dicho al respecto.

El encausado ha reconocido que a las 3 y media de la mañana recibió una llamada de otro de los acusados, Julen Goicoechea, quien, según su versión, le despertó para preguntarle por un hermano suyo que no había vuelto a casa, desmintiendo así que le llamara para planear la agresión a los guardias civiles.

"Me enteré de todo a la próxima mañana, que vi mogollón de 'Whatsapp' y de mensajes de que habían detenido a Jokin", ha dicho sobre cuándo tuvo conocimiento de la agresión.

A Ramírez se le sitúa unos días antes, el 12 de octubre, junto a Unamuno en la iglesia de Altsasu, donde se celebró el Día del Pilar y donde se encontró una pintada de "Alde Hemendik" (Fuera de aquí), un movimiento que busca la expulsión de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de Nafarroa y la CAV.

Allí, según han reconocido tanto Unamuno como Ramírez, unos agentes les pidieron que se marcharan.

En este sentido, Ramírez ha negado tanto haber sido parte de este movimiento como ser un cabecilla del "Ospa Eguna" (Día de la Huida), aunque ha reconocido que participó en actos de este otro movimiento en el que la izquierda abertzale busca la expulsión de las fuerzas de seguridad.

Preguntado por qué entonces le entrevistaron como parte de este último movimiento, ha dicho que era porque "pasaba por allí" y le hicieron unas preguntas.

El acusado, que fue detenido en febrero de 2016 por un incidente en el que participaron unos hinchas de Osasuna, ha negado haber hostigado "nunca" a la Guardia Civil o sus familiares.

"Hace años cuando jugaba a pelota coincidí en el mismo club con un hijo de un guardia civil y no hubo ningún problema", ha dicho para justificar esa afirmación.