Anoeta vuelve a apetecer

la racha realista, un horario aceptable (19.30 horas) y un rival atractivo, alicientes el jueves para que la visita del atlético propicie una buena entrada

Un reportaje de M. Rodrigo Fotografía Ruben Plaza - Lunes, 16 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La temporada de la Real no está respondiendo a las expectativas, una circunstancia que ha afectado a las cifras de asistencia al estadio de Anoeta. De un tiempo a esta parte, los alicientes con los que el aficionado txuri-urdin contaba para acudir a animar a su equipo se habían reducido sobremanera. Pero las cosas han cambiado durante las últimas semanas, hasta el punto de que asoma en el horizonte un partido atractivo que reúne buena parte de los condicionantes necesarios para que el recinto donostiarra registre un buen aforo.

Es cierto que el Atlético de Madrid jugará en Anoeta en una jornada intersemanal, este jueves, pero lo hará a partir de las 19.30, un horario que puede afectar a muchos socios que trabajan hasta tarde, pero que también permitirá acudir al fútbol en familia. Además, cabe resaltar que los pronósticos meteorológicos anuncian, a día de hoy, jornadas de muy buen tiempo en Gipuzkoa, lo que también podría animar a muchos a acercarse al estadio. Sea como sea, los principales alicientes del encuentro residirán en lo deportivo.

Y es que la Real de Imanol está gustando a una parroquia necesitada de alegrías. La visita del Atlético supondrá una prueba de fuego para calibrar el buen estado de forma de los txuri-urdin, cuyos buenos resultados recientes podrán contrastar ante un rival de campanillas. Quedan por conocerse las circunstancias en las que afrontarán la contienda, ya que el meta Moyá es duda, y las bajas de Carlos Martínez, Xabi Prieto y Guridi resultan prácticamente seguras. En el bando colchonero, mientras, Diego Costa se perderá el partido por lesión. En el recuerdo queda por el momento, como último precedente, la sobresaliente y brillante victoria de la Real en noviembre de 2016. Dos penaltis transformados por Carlos Vela y Willian José pusieron la guinda a uno de los mejores actuaciones txuri-urdin de la temporada.