El PNV y la izquierda rechazan que Rajoy legisle en caliente con la prisión permanente

El Congreso debate el jueves la propuesta del PP de endurecer esta figura tras el asesinato del niño Gabriel Cruz

Míriam Vázquez - Martes, 13 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - El debate sobre la prisión permanente revisable volverá al Congreso de los Diputados en un contexto muy delicado. El jueves se someterán a votación las enmiendas a la totalidad del PP y Ciudadanos contra la proposición no de ley del PNV, que quiere derogar esta figura del Código Penal al entender que supone una cadena perpetua encubierta, vulnera el principio de reinserción y, además, no disuade a los criminales de cometer delitos porque siguen produciéndose. La votación va a tener lugar en plena conmoción por el asesinato de Gabriel Cruz, de 8 años, a manos presuntamente de la pareja de su padre. Este crimen entra en los supuestos para aplicar la prisión permanente por ser la víctima menor de 16 años. En este contexto, se están multiplicando las presiones desde determinados ámbitos políticos y mediáticos al PNV y la izquierda para que desistan de esta derogación o, incluso, para que algún grupo pueda sumarse al endurecimiento de la prisión permanente que propone el PP en su enmienda a la totalidad, donde plantea otros cinco supuestos para aplicarla.

No obstante, PSOE, Unidos Podemos y PNV se reafirmaron ayer en su rechazo a la prisión permanente. Los últimos hechos no han cambiado la opinión de los socialistas, sometidos a una intensa presión en Madrid. El PSOE no apoyará la enmienda a la totalidad del PP para endurecer aún más la prisión permanente, y comparte con el PNV que debe derogarse. Fuentes del grupo jeltzale en el Congreso consultadas por este periódico defienden que no se debe legislar en caliente ni a golpe de titular, pero esta semana será más complicado que nunca que el PP afronte la discusión desde la distancia y sin la tentación de hacer bandera del dolor de las víctimas. Los jeltzales piden hacer la lectura inversa: si se ha producido ahora este asesinato con la prisión permanente en vigor, significa que no cumple su objetivo y no disuade a los criminales. Con estos posicionamientos y la ambigüedad de Ciudadanos, está garantizado, salvo sorpresa, que caigan las enmiendas a la totalidad y la propuesta de derogación del PNV siga tramitándose.

El caso de Gabriel sube la temperatura de una discusión que ya se encuentra en ebullición. Los padres de la niña Mari Luz Cortés y Diana Quer han recogido dos millones y medio de firmas para pedir que no se derogue esta pena, y la última muerte vuelve a poner el foco en su reivindicación. El PP recurrió ayer al caso de Gabriel y justificó la prisión permanente en que tiene que caer todo el peso de la ley sobre las personas que cometan crímenes como ese. Trató de colocarse como abanderado del sentir popular, dijo que esta condena la defiende el 80% de la población, y reivindicó su eficacia, aunque en realidad solo se ha aplicado en un caso, el de David Oubel, que asesinó a sus hijas con una sierra eléctrica.

los supuestos El principal defensor de esta pena es el Gobierno español de Mariano Rajoy. Ciudadanos mantiene un discurso más ambiguo. La prisión permanente fue aprobada en 2015 por el PP, e implica que, para una serie de delitos que generan alarma social, el preso sea condenado a penas de entre 25 y 35 años de cumplimiento efectivo, y solo a partir de entonces y si supera una evaluación con pronóstico favorable a la reinserción, sería puesto en libertad. Esta figura se contempla para ocho supuestos de asesinato: los que se perpetren contra menores de 16 años y personas vulnerables, los que se produzcan tras una violación, los que se cometan contra el rey o su heredero y jefes de Estado extranjeros, los asesinatos múltiples, los perpetrados por una organización criminal, los atentados terroristas, y los genocidios y crímenes de lesa humanidad.

En su enmienda a la totalidad, el PP propone endurecer aún más esta figura y, tal y como propuso hace unas semanas en Consejo de Ministros antes del caso de Gabriel, extenderla a otros cinco supuestos: asesinatos con ocultación del cadáver, asesinato después de secuestro, violaciones en serie, violación a menores tras privarlos de libertad o torturarlos, y muertes en incendios o tras provocar estragos en infraestructuras críticas o de energía nuclear. No se espera que el PP obtenga los respaldos necesarios. Tampoco que los populares y Ciudadanos se apoyen mutuamente. Rivera ha cambiado varias veces de criterio y se inclina por esperar a que el Tribunal Constitucional analice los recursos contra la prisión permanente. Su enmienda a la totalidad sí va encaminada hacia el endurecimiento de penas, pero por la vía de los beneficios penitenciarios y los permisos de salida. Pide que los presos solo puedan optar al tercer grado cuando lleven 20 años en prisión. Para los permisos, propone 15 años.

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, por su parte, pidió ayer en declaraciones a Onda Vasca que no se “legisle en caliente”. Recordó que la prisión permanente “ya está en vigor y no ha evitado, desgraciadamente, la muerte de este niño”. “Si creemos que con penas de este tipo se va a evitar que se cometan determinados delitos, ya vemos que no es así. ¿Se busca justicia o venganza? En el caso de la legislación, hay que intentar abstraerse de la venganza y buscar justicia”, argumentó, para añadir después que el Código Penal estatal no es precisamente blando y ya contempla un cumplimiento íntegro de penas de 40 años para determinados supuestos. También esgrimió que la Constitución española apuesta por la “reinserción social”.

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, defendió una posición similar. Dijo que los socialistas comparten “el dolor de toda España” por la muerte de Gabriel, pero se negó a “legislar en caliente”. Desde Unidos Podemos, su portavoz Irene Montero también compartió “el dolor de estas familias”, pero matizó que a los partidos les corresponde transformar ese dolor en “soluciones eficaces”, y la prisión permanente “no lo es”. El diputado de la coalición de izquierdas y exportavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, Juan Antonio Delgado, llevó el debate al extremo y argumentó en LaSexta que la pena de muerte existe en EEUU y “no reduce la criminalidad”. El PP, por su parte, pidió por boca de su portavoz parlamentario, Rafael Hernando, que la ley “caiga con toda la fuerza con la que tiene que caer sobre personas como la asesina de Gabriel Cruz”.

¿bloquear el debate? Aunque la propuesta del PNV pase la criba del jueves, después se abrirá el plazo para registrar enmiendas parciales, y el PP y Ciudadanos podrían bloquear esta iniciativa pidiendo sucesivas ampliaciones del plazo con su mayoría absoluta en la Mesa del Congreso. Es un escenario que no descarta el grupo jeltzale. Resulta evidente que al PP no le interesa que la prisión permanente sea derogada, y Ciudadanos prefiere que el debate se produzca más adelante, cuando exista una sentencia del Tribunal Constitucional. El PNV, por su parte, tenía previsto ayer reunirse en las próximas horas con los padres de Mari Luz Cortés y Diana Quer, aunque no hará público el contenido del encuentro. Los jeltzales les explicarán en privado su postura, aunque saben de antemano que tendrán poco en común en este debate.