Mesa de Redacción

Más papistas que el papa

Por Jurdan Arretxe - Martes, 13 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Decenas de personas se agolpan ante una comisaría y piden que la Policía suelte, imagine para qué, a la presunta asesina (presunta) de un niño de ocho años. En esa turba que nadie disuelve no está la madre del niño. Al revés: defiende a su hijo asesinado sin atacar a nadie. Ni a la detenida. “Ella va a pagar, pero no puede manchar los mensajes de esperanza que ha levantado mi hijo. ¿Usted me entiende?”, pregunta a Carlos Herrera una madre que debe “aprender a andar de nuevo. No sé cómo, pero lo tengo que hacer por todos los que me quieren”. Esta mujer, que no se siente quién para “mandar a nadie”, no llama la atención de esa turba que pide endurecer la ley como si evitara delitos. “Me partió el alma cuando vi que alguien había abierto una cuenta en mi nombre y mandado cosas diciendo compártelo en nombre de la madre”. Una madre que, en el momento en el que a su hijo le están practicando la autopsia, ve necesario hablar en dos radios y apelar a la sensatez de quien, en vez de gritar sin conocer a ese hijo, quiera escuchar: “Por favor, ahora que se ha ido mi hijo, toda la gente que está entre comillas aprovechándose de que se ha ido y que retuitea o como se llame, coja el corazón y escuche los mensajes que hemos movido. Cierren las cuentas y no hablen de mi hijo como si fuera suyo, porque no lo es”.