Ana Estévez | pROFESORA de psicología y responsable del área infanto juvenil de Deusto Psych i+d+i

“En el juego ‘online’ hay un control, pero eso no quiere decir que sea un obstáculo”

La doctora alerta que la proliferación de tipos de juegos y las facilidades para acceder a ellos han hecho aumentar el número de menores con problemas

Alex Zubiria - Lunes, 12 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Aunque no existen datos oficiales que lo corroboren, ya que de por sí la ley prohibe el juego a los menores, los centros de tratamiento de adicciones notan un aumento en el número de jóvenes que acuden con problemas. Con el objetivo de dar a conocer esta situación y concienciar a las familias, Ana Estévez presentó sus argumentos esta semana en Donostia.

¿Ha cambiado el perfil de adicto a las apuestas?

-La edad de inicio de los que van en busca de tratamientos ha descendido. Antes el perfil era de un varón de entre 40 y 50 años, con más de diez años de problemática de juego, mientras que ahora es gente mucho más joven.

¿Qué factores impulsan a los menores a estas prácticas?

-Se pueden clasificar en los más intrínsecos, relacionados con la propia persona, y los extrínsecos o contextuales. Con respecto a los primeros, se están estudiando los factores de vulnerabilidad que llevan al desarrollo de problemáticas de juego en menores y adolescentes. Pero no solo nos podemos centrar en ellos, ya que debemos poner el foco de atención en lo social y en el entorno. La proliferación de tipos de juego y las maneras que tienen los menores para acceder a estos son cada vez más y además más adictivos.

¿Qué es lo que hace que el juego ‘online’ sea tan atractivo para los menores?

-Que sea online da una mayor libertad, ya que pueden hacerlo a cualquier hora y en cualquier sitio a través de cualquier dispositivo. No tienen encima a nadie que les esté vigilando. En ese sentido, es muy distinto a tener que ir a un local que posee un horario y en el que no están solos. Los móviles no son exclusivamente un juego, sino que ofrecen una mayor privacidad y anonimato, que es lo que buscan principalmente los jugadores jóvenes y adolescentes.

¿Es el entorno social clave para la inclusión del menor en las apuestas? ¿Lo hacen para encajar en el grupo?

-La necesidad de encajar es especialmente importante durante la adolescencia. En muchas ocasiones, se empieza a jugar en grupo y las personas que tienen una mayor vulnerabilidad acaban jugando en solitario. Cuando hablamos de la bebida, no se puede decir que todas las personas lo hacen para relacionarse. En el juego pasa igual, aunque es cierto que en el juego se tiende más a buscar la soledad.

Imagino que los juegos ‘online’ pueden ser un aliciente para que continúen con otro tipo de adicciones como los salones de juego.

-Es importante recalcar que el hecho de que jueguen, no implica necesariamente que haya un problema y vayan a desarrollar un trastorno. Muchísima gente juega a la lotería cada semana y por ello no tienen ningún problema. En algunos adolescentes se pueden dar unos patrones que se desarrollan en una problemática de juego, pero no en todos los casos.

Hoy en día cualquiera puede entrar en un juego ‘online’ desde un smartphone, ¿lo tienen más fácil que nunca?

-Para acceder a un juego online hay que identificarse. Sin un carnet de una persona mayor, no pueden hacerlo. Existe un control, pero no quiere decir que sea un obstáculo. Otra vez con el alcohol es igual;los menores no pueden beber antes de los 18 años, pero seguro que todos conocemos a alguno que han intentando comprar alcohol.

¿En qué momento el juego se convierte en adicción?

-En la mayoría de los casos no se desarrolla ninguna problemática de juego, pero cuando esa persona pierde el control y no puede dejar de jugar, podemos decir que hay un problema de juego. El punto clave es cuando se empiezan a darse interferencias con la vida y que no tienen que ser necesariamente económicas.

¿Las familias suelen estar al tanto o los menores juegan a escondidas?

-El papel de la familia es fundamental, pero a nivel social hay un desconocimiento sobre el juego. Los padres, cuando vemos a los hijos en casa, estamos tranquilos pensando que no pasa nada, pero Internet es un mundo sin control. Hay que tener en cuenta que a través de las pantallas puede estar accediendo a mucha información, a cualquier tipo de violencia y a tener contactos con otras personas. Si hay un cambio importante de conducta, un aislamiento social mayor o problemas con los estudios, tenemos que tener en cuenta la posibilidad de una problemática con el juego, ya que muchas veces no la tenemos.

¿Cómo se puede prevenir?

-Conocer de qué trata la problemática del juego es fundamental, pero a la hora de prevenir una adicción al juego, hay unas habilidades que son transversales a otros comportamientos: la comunicación con los hijos, una buena relación con ellos, darles espacios de apoyo y de autonomía y ser capaces de poner límites.

¿Qué recomendaciones le daría a una familia que observa una problemática con el juego en su hijo?

-A la hora de detectarlo, es muy importante tener en cuenta que es necesario buscar ayuda. Las buenas intenciones son importantes, pero en la mayoría de las ocasiones solo con eso no es suficiente. Hay asociaciones especializadas y centros de salud mental que son los que más y mejor pueden ayudarles. Les diría que no lo dejen en el plano privado, porque la experiencia nos ha demostrado que no es la mejor manera de abordarlo. Para jugar, se necesita dinero y a veces lo obtienen con mentiras a través de otros familiares, por lo que cuanto más se visibilice en su entorno, mejor.