Iñaki Perurena harrijasotzaile

“Los tiempos han cambiado, mi vida ha cambiado, pero los herri kirolak no”

El harrijasotzaile de Leitza portará el dorsal 1 en la Carrera de Primavera a modo de homenaje y reconocimiento a su trayectoria deportiva

Jon Xabier Guezala - Domingo, 11 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - Quizás no muchos recuerden que Iñaki Perurena no es ningún desconocido en las carreras populares guipuzcoanas;en el año 2000 participó en la Behobia-San Sebastián y la finalizó con un tiempo de 1h54:20. Actualmente, Perurena se está recuperando de una reciente intervención quirúrgica en la cadera que le impedirá correr, aunque eso no será un obstáculo para estar presente en la Carrera de Primavera que se celebrará el próximo 18 de marzo.

¿Cómo han cambiado los herri kirolak y el harri jasotzea desde que abandonó su carrera como deportista activo? ¿Cómo ha evolucionado la participación y el interés de la sociedad en el deporte rural vasco?

-Es cierto que desde que dejé mi carrera activa como harrijasotzaile mi vida ha cambiado y los tiempos han cambiado, pero los herri kirolak no. Yo creo que sigue habiendo deportistas muy buenos que hacen que ese legado continúe y que la sociedad en general sigue interesada en conocer las costumbres del pueblo vasco.

Su hijo Inaxio se está preparando actualmente para intentar superar su marca personal de 308 kilos, levantando una piedra de 310.

-Sí, tengo entendido que está trabajando para ello. Hace ya unos años que Inaxio decidió continuar preparándose por su cuenta y desde entonces no he presenciado ningún entrenamiento suyo.

¿Qué se necesita para sobresalir en un deporte como el harri jasotzea?

-Pues lo mismo que para destacar en cualquier otro deporte: una buena condición física, un dominio de la técnica, voluntad, determinación y constancia en los entrenamientos y también un poco de suerte en los factores que no dependen de uno mismo, porque al final del recorrido siempre te puede faltar algo. Ahí tenemos el ejemplo de Alex Txikon, que a finales de febrero tuvo que abandonar su intento de coronar el Everest por circunstancias que escapaban a su control.

La globalización ha permitido interconectar el mundo enormemente mediante la utilización de las nuevas tecnologías, pero también tiene el peligro de homogeneizarlo en cierta medida a nivel cultural. ¿Cree que esto supone un peligro para la cultura vasca?

-En esta vida puede peligrar cualquier cosa. Puedes pensar que algo tiene una base muy firme y con el tiempo te das cuenta de que se tambalea. Pero creo que el de la cultura vasca no es el caso. De hecho, quién iba a decir hace unos pocos años que una película de producción vasca como Handia iba a ganar tantos Goya y a tener tanta repercusión a nivel internacional.

¿Qué iniciativas, públicas o privadas, destinadas a promover los herri kirolak destacaría?

-Sé que hace años el Gobierno Vasco realizó algún plan de promoción del deporte autóctono, pero desconozco si se sigue desarrollando. También destacaría la labor que EITB ha hecho y sigue haciendo por visibilizar el deporte rural vasco con sus retransmisiones. En cuanto a las iniciativas particulares, admiro mucho el trabajo de Egursport, que organiza actividades de aizkolaris y harri jasotzea. Hay muchas más que ahora mismo se me escapan, pero todas son de agradecer. Los herri kirolak son deportes minoritarios y hay que seguir trabajando mucho para que continúen su camino. Es muy bonito decir que los vascos tenemos unas costumbres y unas tradiciones, pero solo decirlo es muy fácil, también hay que luchar por poder decirlo en el día a día.

Aunque siempre se le ha reconocido sobre todo por su labor como harrijasotzaile, también ha escrito y recitado bertsos. ¿Cómo nace su afición por el bertsolarismo?

-Yo diría que comenzó ya en mi niñez. Como mis padres estaban muchas horas fuera de casa por trabajo, yo pasaba mucho tiempo con mi abuelo y las historias que él me contaba calaron en mí. Estando con él me empapé de muchos aspectos de la cultura vasca, como el bertsolarismo. Desde entonces, siempre me ha gustado escribir algún bertso o recitar algo de poesía. Además, como la piedra es una parte muy importante de mi vida, también le he dedicado algunas líneas. A parte de eso, desde el año pasado tengo un monólogo, una charla, de una hora en el que cuento una historia en la que llevo 15 piedras, entre ellas la de levantar.

¿Dónde se puede ver su monólogo?

-Pues en 2017 realicé algunas actuaciones por pueblos y, aunque ahora mismo estoy convaleciente por una intervención quirúrgica en la cadera, mi intención es retomar la actividad en los próximos meses.

¿Cómo recibió la noticia de que la Carrera de Primavera le homenajearía otorgándole el dorsal 1?

-Pues es una cosa muy bonita y un detalle a agradecer. De alguna manera me dice que mi trayectoria todavía se recuerda, me hace mucha ilusión.

¿Cree que este tipo de iniciativas deportivas son una buena manera de promover el deporte popular?

-Evidentemente, claro que sí. Es muy bonito que el deporte pase a formar parte de la vida de cada vez más personas.